El caos y las demoras que cada invierno se generan en las emergencias no responden solo a la falta de recursos humanos sino también a la desorganización. Por eso autoridades sanitarias trabajan en un proyecto que implica dejar de atender por orden de llegada.
Puertas de emergencias saturadas, largas colas de emergencias móviles frente a los hospitales y esperas de varias horas, incluso para pacientes delicados. El escenario se repite año a año en las puertas de emergencia especialmente durante el invierno. Este año incluso la sociedad de intensivistas denunció a principios del mes de agosto que se estaba muriendo gente que no tenía que morir. También algunas emergencias móviles elaboraban actas con escribano público para dejar sentado las horas de espera de los pacientes arriba de una ambulancia frente a los hospitales y su estado de salud.
Después de una seguidilla de inviernos caóticos, autoridades sanitarias se embarcaron en un trabajo de gestión de los servicios de las puertas de emergencias que consiste básicamente en determinar un modelo de clasificación por prioridad asistencial. Así es que las puertas de emergencias pasarán a atender por orden de gravedad y requerimiento del paciente que ingresa al centro.
Esto, según Marita Acosta, ex jefa de la emergencia del Hospital Maciel, adjunta de la dirección del sanatorio Casmu Uno e integrante del grupo que creó el protocolo para emergencias públicas y privadas, termina con uno de los principales problemas del tercer nivel de atención: trabajar a demanda. "Además de la crisis de recursos humanos, el problema es que se saca el trabajo como viene, de forma desorganizada; y el nuevo sistema apunta a ordenar la asistencia. Nos permite saber dónde estamos parados, qué tipo de paciente hay para atender y darle seguridad al usuario de que va a ser atendido en el momento y lugar que le corresponde y no dos horas después y sentado en una silla en un rincón", explicó Acosta.
Con el nuevo proyecto de gestión clínica de los servicios de emergencia, cuando un paciente llega a la institución de salud tendrá contacto con el personal técnico de forma inmediata. "En el momento en que se registra hay alguien del equipo, que es la persona que realiza la clasificación o triage, que le hace una valoración. Así se define si tiene que esperar o pasar de inmediato. La idea es que el paciente no tenga que golpear la puerta para decir `no aguanto más el dolor` como ocurre ahora", explicó.
La clasificación de los pacientes por prioridad asistencial requiere de personal capacitado (a nivel mundial es realizado por un licenciado en enfermería), un lugar físico dentro del servicio para poder entrevistar y valorar al paciente cuando llega, y un sistema informático donde se registre, por ejemplo, tiempo de demora en la atención.
Según comentó la profesional, ASSE dispuso del sistema de gestión asistencial en la emergencia de los hospitales de Las Piedras y Saint Bois, y también comenzará a funcionar en el Maciel. Hay además instituciones de salud privadas que están trabajando en la informatización. De todos modos, reconoció que el pleno funcionamiento del protocolo llevará tiempo. "Que funcione requiere de un largo proceso", indicó.
EDUCACIÓN. El 80% de las personas que ingresan a una institución de salud lo hacen por la emergencia, por eso Acosta cree que para que el nuevo sistema funcione habrá que educar a la población y al personal. "La accesibilidad de los servicios de emergencia atrae al usuario, por aquello de `voy a la emergencia y me hacen todo`. Eso provoca una bomba que nos estalla en la cara", afirma y reconoce que esto sucede porque el primer nivel de atención carece de una "organización" y "funcionamiento óptimo" para contener a la población.
Sin embargo, el nuevo protocolo implica que cuando se detecta que el caso es banal, el paciente será derivado al primer nivel, es decir, a la policlínica de su barrio.
Los funcionarios de las emergencias, en tanto, son entrenados desde hace más de un año con cursos donde se explica lo que es una clasificación por prioridad asistencial, como se define el rol de los distintos integrantes de las emergencias, entre otras cuestiones.
RR.HH. son el talón de Aquiles
Para la carencia de recursos humanos en las puertas de emergencias, aún no hay una estrategia definida por las autoridades sanitarias. La ex jefa de la Emergencia del Hospital Maciel y adjunta de la dirección del Casmu Uno, Marita Acosta, dice que hay una "gran crisis nacional" y que no se sabe el por qué. "Yo creo que no es atractivo trabajar en una emergencia porque los salarios son igual a un servicio moderado", opinó. Además entiende que debería existir una especialidad de emergencistas. "No se puede atender a pacientes de riesgo de vida con la concepción de médico generalista que tenemos hoy".