RIO DE JANEIRO - El Sambódromo, original estadio para 100.000 personas diseñado por Oscar Niemayer para los fastuosos desfiles de las "escolas de samba" en Rio de Janeiro, celebra 20 años durante este Carnaval, y hay planes para ampliar su capacidad.
La pasarela de concreto de 700 metros de extensión fue ideada originalmente por el antropólogo y educador Darcy Ribeiro, que buscaba un espacio concebido especialmente para el desfile de Carnaval, que hasta 1983 se realizó en avenidas de la ciudad.
Para evitar el despilfarro que significaría una construcción gigantesca para ser utilizada sólo tres días por año, Ribeiro propuso que debajo de las tribunas se construyese una escuela de enseñanza primaria.
La plancheta de dibujos de Niemayer convirtió ese conjunto de ideas en un espacio único, transformando un área deteriorada de la ciudad en el mundialmente famoso Sambódromo.
Se trata simplemente de una avenida encuadrada por tribunas y edificios que se convierten en palcos durante los desfiles, y que termina en la Plaza de la Apoteosis, que Niemayer soñaba como un espacio de encuentro de ricos y pobres en el caos del Carnaval.
El nuevo escenario fue inaugurado en el Carnaval de 1984, con la opinión pública dividida entre el entusiasmo por la novedad y el desdén ante lo que se consideraba la desfiguración de una tradición local, pero que con el tiempo se tornó un elemento esencial de la fiesta carnavalesca carioca.
En ese estreno en 1984, la tradicional escuela de samba Mangueira -la más popular de Rio- hizo delirar al público a pesar de que le tocó desfilar cuando ya despuntaba el día por ser la última. Al llegar a la Plaza de la Apoteosis, Mangueira dio la vuelta y regresó desfilando, asegurándose el campeonato.
Más tarde ese mismo año las agremiaciones carnavalescas fundaron la Liga Independiente de las Escolas de Samba, que ahora organiza los desfiles.
El primer gran momento del Sambódromo llegó en 1988, cuando la escola Vila Isabel conmovió profundamente a todos contando en su desfile la historia de la esclavitud en el país, con el tema "Kizomba, la fiesta de la raza".
Con trajes rústicos y numerosos bailarines africanos (angoleños, mozambiqueños y caboverdianos), además de un samba de letra y melodía emocionante, Vila Isabel protagonizó el que muchos consideran uno de los mejores desfiles de la historia del carnaval carioca.
Al año siguiente, el registro menciona que la escola campeona fue Imperatriz Leopoldinense, pero ese carnaval para siempre será recordado por el emocionante desfile de la escola Beija Flor, que narró la miseria del país con el tema "Ratas y buitres, rasguen mi disfraz".
Ideado por el carnavalesco Joaozinho Trinta, uno de los mayores genios creativos de la fiesta, buscaba acallar los críticos, que decían que Beija Flor abusaba del lujo en sus disfraces, poniendo en el Sambódromo un verdadero ejército de mendigos y harapientos.
El desfile incluía una enorme estatua del Cristo Redentor en harapos, pero la Curia Metropolitana consiguió que la justicia impidiera la exhibición del monumento. Entonces Joaozinho Trinta hizo desfilar a la estatua cubierta de un plástico negro y fue ovacionado.
En 1992 el Sambódromo vivió otro momento especial, cuando el panel de jurados sancionó con pérdida de puntos a Beija Flor por la presencia de un bailarín completamente desnudo. Ese carnaval es conocido hasta hoy como el de "la genitalia desnuda".
En estas dos décadas de Sambódromo tampoco faltaron escándalos y momentos memorables.
El más ruidoso tuvo lugar en 1994, cuando el presidente Itamar Franco fue fotografiado acompañando el desfile, mientras a su lado la modelo Lilian Ramos bailaba sin parar vestida únicamente con una pequeña y transparente camiseta blanca, sin ropa interior. Las picantes fotos recorrieron el mundo.
Sin embargo, el propio Niemayer admitió esta semana que el proyecto del Sambódromo precisa ser revisto, posiblemente con la adquisición de un edificio adyacente -una fábrica de cerveza- para ampliar las tribunas.
Sin embargo, el Sambódromo fue declarado monumento histórico y está protegido por ley, por lo que la construcción de nuevos módulos requiere modificar su condición legal.
El ingeniero y ex alcalde de Rio de Janeiro Luiz Paulo Conde definió así el Sambódromo: "Es el mejor lugar para el espectáculo, pero no es ideal. Diría que es 80% de éxito y 20% de problemas. Realmente, Niemayer consiguió extraer leche de una piedra al hacer el proyecto del Sambódromo".
El actual presidente de la Liga de Escolas de Samba, Ailton Guimaraes, también apoya la ampliación del Sambódromo con la construcción de tribunas, por considerar que el complejo "quedó chico para el Carnaval".
AFP