El Correo ya se encuentra al día en todo el país en el reparto de cartas, luego de que a mediados de la semana pasada los funcionarios levantaran las medidas de paro y plantearan un cuarto intermedio hasta el próximo jueves 20, fecha en que el Parlamento podría votar el reparto de las facturas de los servicios de agua, luz, teléfono y seguros.
El conflicto comenzó hace ya varias semanas, cuando el sindicato decidió iniciar medidas de paro parcial reclamando que las facturas de otras empresas públicas puedan ser repartidas por el Correo.
A mediados de la semana la comisión de leyes y códigos presentó tres proyectos de ley que le asignan la tarea al Correo, aunque con matices. El sindicato recibió la promesa de que los proyectos serían tratados antes del 20 y por eso mismo levantó el paro, que había atrasado el envío de un gran número de cartas.
El sindicalista Alfredo González expresó que también se consideró que si mantenían las medidas de lucha, el servicio quedaría parado por demasiado tiempo. González adelantó que si el 20 no se vota se llamará a asamblea para decidir los pasos a seguir. No se descarta realizar un nuevo paro.
La visión de Mario Jubín, secretario general de El Correo, es distinta: asegura que hoy por hoy el conflicto "no existe". El directivo dijo que ahora la empresa debe trabajar en el posicionamiento de su imagen "para que la opinión pública siga apoyándonos"
Tanto los sindicalistas como la dirección de la empresa consideran que El Correo está capacitado para repartir las facturas y que de esa manera el estado ahorraría dinero. Desde el sindicato se afirma que hay 50 funcionarios declarados "excedentarios".
AL DIA. Los funcionarios de El Correo comenzaron a repartir las cartas atrasadas el día siguiente a la suspensión de las paralizaciones y ayer de mañana ya estaban al día.
Ahora las cartas se distribuyen con normalidad, aunque existen márgenes normales de retraso de entre 24 y 48 horas.