Brasilia - Los brasileños votan el domingo en la segunda ronda para elegir a los alcaldes de 43 ciudades, incluyendo Sao Paulo, la principal del país, en la primera gran prueba electoral del presidente Luiz Inacio da Silva a mitad de su mandato.
Unos 27 millones de electores están convocados a las urnas, sobre un total de 119 millones en todo el país; eso se debe a que sólo las 68 ciudades con más de 200.000 electores tienen derecho a una segunda vuelta, y a que en 24 de ellas el pleito ya se definió en la primera, el 3 de octubre, y en otra se resolvió este sábado por vía judicial.
De esa primera confrontación surgió un panorama político polarizado, entre el Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) de Lula y el Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) del ex presidente Fernando Henrique Cardoso.
En la primera vuelta el PT fue el partido más votado, con 16,3 millones de sufragios, y conquistó 400 alcaldías (sobre más de 5.500), incluyendo seis capitales de Estados, duplicando así el número de municipios bajo su control.
El PSDB, segundo partido en cantidad de electores (15,7 millones), conquistó 862 municipios.
De las 44 ciudades en juego este domingo, el PT disputa 19 y el PSDB 24; en diez localidades, sus candidatos están frente a frente.
El duelo que genera más expectativas es el de Sao Paulo, la codiciada ciudad que concentra el mayor número de electores (7,7 millones) y de riquezas (30% de las industrias del país).
Allí se enfrentan la petista Marta Suplicy, que busca su reelección, y el socialdemócrata José Serra, que trata de desalojarla de la alcaldía. En la primera vuelta, Serra obtuvo 43,5% de los votos, contra 35,8% para Suplicy.
Los últimos sondeos siguen anunciando una victoria de Serra por siete a nueve puntos de diferencia, aunque Suplicy consiguió acortar en los últimos días la distancia y el PT lanzó a toda su plana mayor a la campaña.
El propio Lula fue condenado a una multa de 50.000 reales (unos 17.000 dólares) por violación de la ley electoral, al haber pedido votos para su candidata antes de la primera vuelta, en un acto oficial.
En el último debate, el viernes por la noche, Suplicy pidió un voto de "justicia", que le reconozca sus éxitos al frente de la ciudad.
Serra, que fue derrotado por Lula en la presidencial de 2002, evocó su gestión como ministro de Salud durante el gobierno de Cardoso, recordada por un programa pionero de distribución gratuita de medicamentos genéricos para los afectados por el virus del sida.
La batalla de Sao Paulo es considerada como un preludio de la presidencial de 2006, recordándose que la victoria de Suplicy en 2000 fue un jalón fundamental para la llegada de Lula al poder.
El PT trata de salvar otras ciudades, empezando por Porto Alegre, su vitrina internacional, donde José Fogaça, del Partido Popular Socialista (ex comunista, aliado del PT a nivel nacional), lidera las encuestas sobre el petista Raul Pont.
Esa derrota pondría fin a 16 años de administración petista en la ciudad que fue cuna del Foro Social Mundial, la cita anual de los altermundialistas.
El PT también corre el riesgo de perder Curitiba (sur), pero aparece con ventaja en tres capitales: Cuiabá (Mato Grosso, centro oeste), Vitoria (Espirito Santo, sudeste) y Fortaleza (Ceará, nordeste).
En la primera vuelta, el partido de Lula ganó holgadamente en Belo Horizonte (capital de Minas Gerais, este, tercera circunscripción del país), pero fue una fuerza prácticamente inexistente en Rio de Janeiro (sureste).
El Tribunal Superior Electoral impugnó este sábado la candidatura del petista Marcio Chaves en Mauá (Estado de Sao Paulo), y atribuyó la victoria a su adversario Leonel Damo, al frente de una coalición de partidos de derecha.
Eso se debe a que Chaves, actual vicealcalde que ganó la primera vuelta con 45,7% de los votos (contra 39,6% para Damo) participó en calidad de funcionario en "un acto de campaña anticipado".
Las mesas electorales abrirán a las 09:00 horas de Uruguay y cerrarán a las 18:00. Gracias al voto electrónico, el recuento se efectúa rápidamente, y hacia medianoche ya debería conocerse el 95% de los resultados.
El voto en Brasil es obligatorio.
AFP