El papa Benedicto XVI reclamó hoy una "revisión profunda del modelo de desarrollo global", e invitó a "tomar en serio la crisis económica" de la que se ocupó en los últimos días el Grupo de los 20 países más desarrollados y emergentes (G20) del mundo.
El Pontífice subrayó que se requieren políticas contra la desocupación y, luego de leer durante la misa un párrafo de San Pablo, recordó "la importancia del trabajo para la vida del hombre".
"La crisis económica actual, que se trató en estos días en la reunión del G20, es tomada en toda su seriedad: la misma tiene numerosas causas y envía un fuerte reclamo a una revisión profunda del modelo de desarrollo económico global", dijo.
Durante el Angelus, Benedicto XVI destacó que la "tentación para las economías más dinámicas" es "recurrir a alianzas ventajosas" pero "perjudiciales para los Estados más pobres", prolongando "situaciones de pobreza extrema".
"Además, a pesar de la crisis, consta todavía que en países de antigua industrialización se incentivan estilos de vida que llevan a un consumo insostenible, que resultan también perjudiciales para el ambiente y para los pobres", indicó.
Según el Papa, "es fundamental cultivar y difundir un claro conocimiento ético, a la altura de los desafíos más complejos del tiempo presente; educarse todos; promover la responsabilidad personal junto con la dimensión de las actividades rurales".
AP