El exjuez Jorge Díaz es desde ayer el nuevo fiscal de Corte. Pretende que el Ministerio Público sea "altamente eficiente en la tarea de investigar y reprimir delitos" y destacó que trabajará para "reafirmar" la independencia de los fiscales.
Con la presencia del presidente José Mujica y del ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich, Díaz (44 años) asumió ayer al mediodía como nuevo fiscal de Corte, en un acto protocolar que se realizó en el Salón de Actos de la Torre Ejecutiva. Ante un auditorio repleto de jueces, fiscales, abogados y algunos legisladores, Díaz, exjuez especializado en crimen organizado, dijo que es "consciente de la enorme responsabilidad que significa el formidable apoyo político" que recibió su nominación, que fue votada por unanimidad de todos los partidos en el Senado.
Díaz agradeció a Mujica y a Ehrlich por "la confianza otorgada" para ocupar el cargo. Asimismo retribuyó el respaldo brindado por otras personas que, según dijo, renunciando a sus aspiraciones personales también lo apoyaron.
Mujica, en una breve intervención, también destacó el apoyo político que recibió Díaz. El presidente agradeció a la oposición por el unánime respaldo dado al magistrado, cosa que "no es fácil, no es frecuente y habla de la madurez y de la gigantesca responsabilidad".
El novel fiscal de Corte, que durante 18 años fue magistrado del Poder Judicial, sostuvo que su propósito es desarrollar al frente del Ministerio Público "una política institucional o de Estado destinada a mantenerse mucho más allá de un período concreto de gobierno".
Díaz pretende que el Ministerio Público sea "una institución altamente eficiente en la tarea de investigar y reprimir los delitos, que en su trabajo tenga especialmente en cuenta la protección de las víctimas de los delitos y que tenga como norte la protección de los derechos del ciudadano".
Además, se comprometió a llevar a cabo una gestión "transparente y eficaz", y anunció que "a mediano plazo" promoverá que todos los ingresos de personal técnico y administrativo así como los ascensos en el Ministerio Público se produzcan por concurso.
El fiscal de Corte también indicó que buscará "asegurar la independencia de los fiscales en el ejercicio de su función de conformidad con lo establecido en la Constitución y las leyes vigentes, teniendo particularmente en cuenta las recomendaciones de la comunidad internacional".
Acto seguido, Díaz llamó a trabajar "denodadamente" con el objetivo de "hacer efectiva la responsabilidad de la institución y de los señores fiscales como agentes de la misma ante la sociedad".
"La contratara de la independencia es la responsabilidad; no puede existir independencia sin responsabilidad de la institución y sus integrantes en cuanto a cumplir con las obligaciones establecidas en la Constitución y las leyes vigentes y asumir las consecuencias de su accionar", agregó.
CÓDIGO. Por otro lado, Díaz destacó que Uruguay necesita de forma "impostergable" modificar el Código del Proceso Penal (el Parlamento tiene a estudio un proyecto), para pasar a un sistema oral, público y acusatorio donde los fiscales tendrán que dirigir las investigaciones. Díaz opinó que para eso se debe "asegurar que el accionar del Ministerio Público estará orientado por una política criminal institucional o de Estado y aventar cualquier sospecha de especulaciones espurias". Así, "hay que asegurarle a la institución la autonomía necesaria del sistema político con los adecuados controles por parte de éste y del soberano. Obviamente el grado de autonomía es resorte de la ley y por tanto será el legislador quien deba determinarlo", concluyó.