El MSP quiere mayor control en finanzas de las mutualistas

| Para fortalecer los controles de las empresas tendrá apoyo técnico del BID, que aportará los recursos necesarios

El ministro de Salud, Conrado Bonilla, buscará avanzar este año en el proceso de auditoría y fiscalización de las finanzas, la gestión y los indicadores asistenciales de las instituciones mutuales.

Para lograr fortalecer los controles de las empresas, requisito exigido por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para otorgar fondos para su reconversión, la cartera recibirá apoyo técnico de ese organismo internacional.

Bonilla dijo esta semana a El País que es necesario implementar un sistema informático adecuado para poder comprobar que las instituciones están cumpliendo con sus proyectos de reforma.

Ese seguimiento no sólo fue exigido por el BID, sino que además es la manera por la cual las mutualistas podrán repagar el crédito obtenido.

Recientemente, el Poder Ejecutivo aprobó los proyectos de la Asociación Española y Cudam, entidades que recibirían fondos de los últimos U$S 10 millones que desembolsaría el BID.

Estas dos mutualistas se suman a Casmu, Universal, Servicio Médico Integral, Círculo Católico, Impasa y Hospital Evangélico las primeras instituciones que ya recibieron asistencia financiera del BID.

CONTRAPUNTOS. Por otro lado, el 5 de mayo próximo comenzarán a reunirse los siete grupos de trabajo de la comisión multisectorial que intentarán avanzar en medidas de fortalecimiento del sector privado.

Bonilla se ha propuesto que este ámbito sea más ejecutivo de lo que ha sido en el pasado y aseguró que los grupos se iban a tener que expedir en un plazo de 60 a 90 días.

En la comisión multisectorial participan todos las cámaras de empresas, los gremios de trabajadores médicos y no médicos y los ministerios de Salud Publica (MSP), Economía y Trabajo. En algunos temas la discusión promete ser ríspida, sobre todo en el tema de los recursos humanos de la salud.

Algunas cámaras de instituciones como la Unión de la Mutualidad del Uruguay (UMU) y la Federación Médica del Interior (FEMI) creen que deben imprimirse cambios en el actual régimen laboral de los funcionarios y médicos.

También jerarcas del MSP coincidieron en que el actual tope de seis horas semanales para los médicos de policlínica debe ser cambiado porque no contribuye a la eficiencia de las instituciones y a la relación médico-paciente.

Julio Pilón, presidente de UMU, cree que es necesario buscar fórmulas para extender los turnos de seis horas diarias que hoy cumplen los funcionarios no médicos, aprovechando las vacantes que dejen los trabajadores retirados.

Sin embargo, estas modificaciones ya fueron rechazadas por la Federación Uruguaya de la Salud (FUS). "Para nosotros los cambios fundamentales del sistema no pasan por la modificación de las condiciones laborales y cuando hablamos con el subsecretario Milton Pesce nos dijo lo mismo", dijo a El País, el dirigente Jorge Bermúdez.

La ampliación de las seis horas diarias a ocho en el caso de los funcionarios podría acarrear la eliminación de uno de los cuatro turnos que hoy existen. Sin embargo, otras autoridades ministeriales han admitido a El País que los cambios en el sector de recursos humanos serán claves, incluidos algunos relacionados a los laudos actuales.

En cambio, el titular del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Barret Díaz, se mostró partidario de ampliar el horario que cumplen los médicos de policlínica. "Las seis horas a la semana es un disparate que generó el multiempleo —que ya no existe—pero sí existe el caos de lo que son las policlínicas, por eso nosotros tenemos propuestas para concentrar el horario del médico en una sola institución, siempre y cuando se den garantías de que esto no se va usar para reducir cargos laborales", comentó.

Por su parte, FEMI reclama a la FUS un espacio de negociación colectiva especial para el interior, pues considera que la realidad del sector es muy diferente a la de Montevideo.

Además, el MSP, la UMU y el gremio de los funcionarios no-médicos son partidarios de revisar el "polémico" convenio laboral por el cual los cirujanos y anestesistas pasaron a cobrar por acto quirúrgico.

DIFERENCIAS. Asimismo, se prevén discusiones fuertes entre empresarios y trabajadores por las medidas inmediatas. Mientras Pilón comentó que la única forma posible para estabilizar el sector es aplicar envíos al seguro de paro "momentáneos", la FUS considera que esa medida "cortoplazista" ya se ha aplicado y no aporta cambios de fondo al sistema. El directivo de UMU había expicado que si bien ya se habían aplicado rebajas salariales en casi todo el sector, la variable del personal es la única que se puede ajustar, ya que las demás variables de ajuste —como gasto en medicamentos o aumento de cuota— están ya agotadas.

La FUS piensa que en lo inmediato el MSP debería tomar un rol más activo para evitar el cierre de las instituciones, controlar el precio de los medicamentos, promover mecanismos de compensación de deudas y extender Disse a más sectores de la población.

Multitud

Uno de los problemas más engorrosos que ha tenido el MSP para poder organizar el funcionamiento de la multisectorial y ordenar el cronograma de reuniones es la gran cantidad de personas que parciparán. Bonilla creó siete grupos de trabajo, integrados por todos los actores de la salud privada, lo que implica la participación de más de 20 personas en cada uno de ellos. Esto provocará que en el MSP discutirán en conjunto más de 140 delegados.

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