La posibilidad de convertir el mausoleo de Plaza Independencia en un centro cultural o de acogida para turistas, es una de las ideas que el gobierno maneja como destino del monumento a Artigas.
La información fue adelantada por la ministra de Educación y Cultura, María Simon, durante una reunión con legisladores en la que ella y el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, hicieron una presentación de las ideas para la Plaza Independencia y el mausoleo. Una ley en discusión en el Parlamento, promovida por el presidente Tabaré Vázquez, se aprobará en las próximas semanas autorizando al gobierno a trasladar los restos de José Artigas al Edificio Independencia.
En el encuentro de ayer, los ministros explicaron las razones del traslado de los restos del prócer. Simon sostuvo que el mausoleo tiene "importantes problemas de humedad, de filtración de agua" y que la escalera "resulta difícilmente accesible y es peligrosa".
La ministra Simon adelantó algunos detalles sobre el futuro emplazamiento de los restos de Artigas, según lo que ha concluido una comisión interinstitucional que trabaja en ello. Por ejemplo, la urna debería colocarse en la sala central del Edificio Independencia, ubicada sobre la fachada frente a la plaza, en el segundo piso del inmueble. En cuanto a la ubicación específica en esa sala, se propone el espacio inmediato a la ventana, en forma centrada respecto al eje de simetría del local, quedando destinada al público la sala precedente a la que se accede desde los espacios de circulación.
Los legisladores de la oposición como el colorado Daniel García Pintos (convocante de los ministros) y los nacionalistas Á0lvaro Lorenzo y Gustavo Borsari, coincidieron en que el gobierno no presenta argumentos "de fondo" para justificar el traslado de los restos y que los empleados son "pobres".
Simon explicó que la decisión de trasladar los restos no responde a que estén en una obra construida por la dictadura, sino a la "manipulación" de la figura del prócer que hicieron entonces los militares.