La primavera es una de las estaciones preferidas del año. Por sus temperaturas más agradables, porque los árboles comienzan a revivir su verdor o simplemente porque, según reza el dicho popular, la gente anda "más enamorada".
Aunque al menos una de esas características no se presentará como lo hace generalmente: bajas temperaturas y un déficit de precipitaciones —más asociadas al invierno— persistirán más allá del 21 de setiembre.
Así lo prevén en Tendencias Climáticas , el grupo de trabajo interdisciplinario conformado por la Dirección Nacional de Meteorología y la Universidad de la República. Mario Bidegain, coordinador del mismo, explicó a EL PAÍS digital que técnicamente Uruguay está bajo la fase fría del fenómeno de La Niña, lo que puede provocar eventos similares a los registrados en otros años, como por ejemplo entre 1999 y 2000.
En esa oportunidad, y desde el punto de vista de las temperaturas, éstas se prolongaron más allá de lo habitual y persistieron durante la primavera; es decir fueron más bajas de lo que normalmente se espera para esa época.
Bidegain dijo que el bajo nivel de lluvias se registrará principalmente en la zona Norte del país mientras que la extensión de bajas temperaturas afectará a todo el territorio.
El jerarca explicó que en nuestra región, el trimestre del año más afectado por las lluvias que ocasiona el fenómeno climático es el último del año; octubre, noviembre y diciembre, "más allá que astronómicamente la primavera ingresa el 21 de setiembre", dijo.
"Se podría interpretar, utilizando un término más popular, que en primavera se podrían extender condiciones climáticas que son más normales en el invierno", finalizó.