El Comandante de la Armada, Alberto Caramés, visitó ayer las viviendas en construcción del barrio Santa Catalina, destinadas al personal subalterno de la fuerza de mar. Pese al mal tiempo, ni la visita ni las obras se suspendieron ya que el conjunto de viviendas levantadas por un sistema de ayuda mutua en un proyecto creado hace siete años llega al final. Esperan que las 33 familias que serán las primeras en ocupar puedan recibirlas en los primeros días de mayo.
Las obras habían recobrado impulso luego que en los primeros días de febrero fueran visitadas por el ministro de Defensa, Luis Rosadilla, y el Almirante Caramés. El proyecto original consta de 64 viviendas, de las que 33 serán ocupadas por personal subalterno de la Armada.
"Siempre hay una oportunidad de hacer algo ya que la intención es tener el techo antes de la llegada de los fríos", comentó uno de los efectivos que, como sus colegas, participa activamente en la obra.
El conjunto habitacional está destinado a paliar los problemas de 33 familias que viven en zonas de contexto social crítico. En el mismo predio se construye, además, una policlínica, una escuela de tiempo completo con capacidad para 270 escolares, y un centro juvenil.
Se espera que, por estas características, la obra tenga un impacto positivo en la zona, al tiempo que brinde una solución al menos parcial al personal subalterno que, como ocurre en los escalafones más bajos de las tres armas, perciben bajos ingresos y padecen de serios problemas de vivienda.
La obra en la que participan los propios beneficiarios del plan no se detendrán durante el resto de la Semana Santa.