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Educación Media Superior

Secundaria apuesta a incentivar a que más adultos finalicen el liceo

El Plan 94 recuperó matrícula el año pasado y llegó a unos 35.000 alumnos.

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Educación para adultos
Educación para adultos.
Foto: Archivo

Por Agustín Magallanes
Secundaria apuesta a que más adultos finalicen el bachillerato y por ello impulsa el Plan 94, que cuenta con cada vez más alumnos tras un descenso en los primeros años de pandemia. Su matrícula el año pasado se ubicó en unos 35.000 alumnos, cerca de la mitad de estudiantes que hoy cursan el bachillerato común (Plan 2006), de acuerdo a datos del Monitor Educativo Liceal.

La iniciativa está cerca de cumplir 30 años y bajo esta administración se implementó una serie de cambios con el objetivo de incentivar a que más personas culminen la Educación Media Superior. Esto no solo porque significa un logro personal, sino por ser una llave más para alcanzar empleos que hoy mantienen este paso como un requisito mínimo.

El Plan 94 surgió de un colectivo docente del Liceo 1 (José Enrique Rodó) de Montevideo, liderado por la profesora Martha Averbug, con el objetivo de dar una “segunda oportunidad” a los adultos rezagados, recuerda a El País Patricia Kuzma, directora de Planeamiento y Evaluación Educativa de Secundaria.

Sin embargo, este plan tuvo modificaciones, particularmente en los últimos años. Comenzó siendo anual y bajo esta administración de Secundaria se quitó esta opción. Actualmente se puede cursar bajo dos modalidades: semestral presencial o libre asistido en un formato de cuatro meses, con énfasis en la virtualidad.

Otro elemento que cambió fue la evaluación tras constar una “falla” en ese sentido, reconoció a El País la directora de Secundaria, Jenifer Cherro. Hasta hace poco, para aprobar una materia se formaba un tribunal. El pedido -que se terminó aplicando- es que el estudiante fuera evaluado solo por su profesor por ser quien conoce su “evolución”, no así otros integrantes del tribunal.

El Plan 94 es el formato alternativo que ofrece Secundaria para que la población adulta rezagada termine bachillerato, que se suma a una serie de opciones para terminar Ciclo Básico y Primaria. El plan que lleva casi tres décadas cuenta con la mayor matrícula después del plan general de bachillerato. Los tres tramos (cuarto, quinto y sexto) bajo esta modalidad llegaron a contar con 34.791 alumnos en 2022, mientras que el Plan 2006 sumaba 79.137 en el mismo período.

Mientras que la matrícula de bachillerato tradicional ha tenido un aumento sostenido en los últimos 15 años, el Plan 94 tuvo un incremento desde 2008 hasta 2012 y luego un salto a partir de 2016 con picos cercanos a 37.000 estudiantes, pero sufrió una caída en 2020 y 2021, y recuperó alumnos en 2022. El año pasado, unos 12.000 estudiantes de este plan eran hombres y unas 22.700 mujeres.

Cherro remarcó que los cambios hacen al plan “más atractivo y práctico” para los alumnos. Esto se definió tras consultar a “técnicos” con un objetivo claro: “Brindar un formato que sea más amigable, sobre todo para los que concurren al turno nocturno que son trabajadores”.

La decisión de quitar los cursos anuales y extender la modalidad semestral fue tras comprobar en diversos estudios que ese formato “asegura mejores resultados y mejor retención de estudiantes”, destacó Kuzma. Vinculado con este último punto, planteó que a veces “es difícil” para un adulto sostener un curso durante un año. La modalidad presencial semestral está disponible en varios liceos del país.

Se suma a este modelo la opción de libre asistido que comenzó a implementarse a los pocos años del inicio del plan. La diferencia ahora es que se activó el formato por un período de cuatro meses, con un “fuerte componente virtual” por su desarrollo en la plataforma CREA de Ceibal.

Los estudiantes pueden concurrir al liceo o participar de seis encuentros sincrónicos a lo largo de cuatro meses. Kuzma destacó las primeras etapas porque quienes dejaron el liceo y no están habituados a estudiar se ponen a tiro.

En ambas modalidades, los alumnos pueden optar por las materias que cursan. “Se pide al adulto que pueda seleccionar aquellos horarios y asignaturas que realmente pueda sostener, por una cuestión también de darle esta tranquilidad de que va a poder llegar a terminar”, así como para que “vean los resultados” y no queden por el camino, señaló Kuzma. La desvinculación en el Plan 94 se ubicó en un 53% en 2022, mientras que en el Plan 2006 estuvo en un 13%.

El Plan 94, puntualizó Cherro, “está atendiendo la necesidad del egreso de bachillerato, el gran problema nuestro”.

Quienes finalizaron sexto año pasaron del 50% en 2019 a un 59% en 2022. “Estamos muy lejos de tener buenos índices de egreso. Por eso, hemos puesto énfasis en el Plan 94 que incentiva a terminar el bachillerato”, señaló la directora de Secundaria. Después de Semana Santa comenzarán los cursos para quienes se anotaron en febrero y marzo. También habrá inscripciones en julio y estos cursos comenzarán en agosto.

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Plan 94 sin disminución de contenidos, aseguran jerarcas

Kuzma descartó a El País que con el Plan 94 se esté dejando pasar a los alumnos e insistió en que “no hay disminución de contenidos”. Puso ejemplo de que bajo la modalidad semestral presencial, la carga horaria de las asignaturas es el “doble” que la anual. Es decir, si en Matemática habitualmente se cursan seis horas, pasan a ser 12 con el plan.

Los contenidos de las materias toman como referencia los programas del Plan 2006, pero con “las priorizaciones curriculares que hizo cada inspección de asignatura, orientados a esta población de jóvenes y adultos”, dijo Kuzma. Es decir, se buscan una “equivalencia” con los contenidos que reciben los jóvenes que cursan el Plan 2006, de frecuencia anual.

El promedio de materias que asume cada estudiante por semestre son cinco, señaló la directora de Planeamiento y Evaluación Educativa de Secundaria. Además autoridades consultadas por El País han detectado un aumento de la aprobación de materias con la nueva modalidad de libre asistido, de cuatro meses.

En la medición, distinguen entre los estudiantes que se inscriben a las materias y los que efectivamente las cursan. “Vamos midiendo sobre las personas inscriptas el grado de aprobación de las materias. Está en un 50%-60%, que es mucho para población joven y adulta”, dijo Kuzma.

Ambas coincidieron en que no es sencillo el seguimiento global del egreso bajo el Plan 94, sin importar el formato.

Secundaria coordinó con Ceibal la entrega de equipos para esta población en determinadas zonas, e inclusive se aplica el préstamo de tablets. También está previsto que los alumnos puedan ir a un liceo para acceder a internet.

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