MONITOR EDUCATIVO LICEAL PARA 2020

En Montevideo solo el 47% terminó bachillerato; a nivel nacional la cifra llega al 57%

Los números presentados son preocupantes, entre otras cosas por la alta repetición, y demuestran que la crisis educativa es uno de los grandes problemas que atraviesa el país.

El retiro de los blancos muestra que es difícil acordar políticas de Estado. Foto: AFP
Jóvenes en salón de clases de un liceo. Foto: AFP

Los estudiantes más grandes fueron en los que más impactó la pandemia. Más de la mitad de los adultos y jóvenes que cursaron planes para acabar la Secundaria se desvincularon en el camino. Más de la mitad de los que estudiaron en el bachillerato en Montevideo, no consiguieron graduarse. En tanto, de aquellos que cursaron con años de rezago solo un tercio promovió.

Que la crisis económica hizo que hayan tenido que salir a trabajar, que la falta de presencialidad hizo que aquellos que son padres hayan tenido que cuidar de sus hijos chicos o que son quienes tienen menos acceso a dispositivos para un correcto cursado a distancia: los motivos pueden ser de lo más variado, pero si algo deja en claro la actualización de las estadísticas oficiales de Secundaria, es que los resultados y el acceso en los liceos de esos estudiantes más adultos han ido a la baja. Incluso cayó la matrícula de estos alumnos en todos los grados liceales.

Eso explica en buena medida que, sin importar la edad, hubo casi 5.000 alumnos menos cursando Secundaria. Hubo una baja en los liceos públicos (casi 3.000 menos), en los privados (1.500 menos) y el resto en programas educativos.

La directora general de Secundaria Jenifer Cherro, justificó que la caída de nacimientos que Uruguay “atraviesa desde hace un tiempo” podría explicar ese desplome. Sin embargo, los técnicos de la ANEP están estudiando este argumento (que sí es evidente para Primaria), porque mucha gente abandona y está fuera del sistema educativo. Mucho más en bachilleratos.

Entre los estudiantes que cursan en tiempo y forma, el escenario pandémico fue bien distinto. La matrícula se mantuvo igual o creció, la desvinculación en ciclo básico fue solo del 1,3% y en bachillerato del 2,1%. Y hasta mejoró la promoción.

El presidente del Codicen, Robert Silva, reconoció que el propio contexto de pandemia complejiza la comparabilidad de los datos. Un ejemplo de ello es la mejora observada en la promoción. Según las autoridades de Secundaria, en el ciclo básico hubo 5,3% menos repetidores que en el año anterior. Sin embargo, el cambio de normativa por la emergencia sanitaria hizo que las inasistencias no se hayan tenido en cuenta (de hecho, Secundaria desconoce cuántos días efectivamente fueron a clase sus alumnos) y en lugar de repetir con más de tres asignaturas pendientes, lo hacían solo quienes tuvieran más de seis bajas.

Al respecto, Cherro justificó: “Cuando la asistencia fue obligatoria, los alumnos fueron. No podemos pensar que en una situación de pandemia usemos los mismos libretos y los mismos paradigmas”.

El litoral del país es el que registra mejores porcentajes de promoción. Colonia continúa siendo el departamento más destacado en ese sentido: allí pasó de año el 95,6% de los alumnos de ciclo básico y el 77,5% de los que cursaban el bachillerato.

En el extremo opuesto están Rivera en el caso de ciclo básico (la promoción fue del 79,4%) y Montevideo en el bachillerato (47,3%).

“Increíblemente (en la capital) hay más conectividad, hay más recursos y, sin embargo, el nivel de egresos es muy inferior al interior. Con seguridad hay múltiples causas, puede que una de ellas sea que en los liceos del interior haya más contención”, señaló Cherro.

Matemática sigue siendo la asignatura que más complica a los estudiantes. Una cuarta parte, por ejemplo, no logró promover esa materia en tercer año. Y un tercio no pudo en cuarto. En el polo contrario están Informática, Música e Idioma Español, todas asignaturas que alcanzan promociones superiores al 83%.

La opción que se cursa en el bachillerato diversificado también hace la diferencia en los resultados alcanzados. La opción de Arte y Expresión, una de las propuestas más nuevas y más discutidas a raíz de la posibilidad de unificar el bachillerato por parte de esta administración, es la que consigue peores niveles de promoción: la mitad repite. En el Físico-Matemático, que otrora era Ingeniería, la repetición es de un tercio.

Eso se da en un contexto en que el egreso del bachillerato, con las salvedades antes mencionadas, mejoró siete puntos porcentuales respecto a la prepandemia.

En el medio de la emergencia sanitaria, a su vez, creció el promedio de alumnos por grupo. Pasó de 25,4 a 26 en el ciclo básico y de 23,7 a 24,9 en los bachilleratos. Eso se dio incluso ante una baja de la matrícula.

El dirigente sindical Javier Iglesias dijo que estos números reflejan lo alertado por Fenapes: “Ya veníamos denunciando y esto lo confirma: sobre Secundaria hubo un enorme recorte de horas docentes y de unos 250 grupos. No hay un solo trabajador, sindicalizado o no, no hay ninguna familia ni ningún estudiante que ignore esto”.

Cherro, sin embargo, desestimó que la sobrepoblación de los salones haya afectado a los aprendizajes y justificó que la suba del promedio de alumnos por grupo “fue leve”.

En esa misma línea, la directora de Secundaria concluyó: “No tenemos por qué pensar que no vamos a obtener iguales o mejores resultados. Las batallas hay que darlas, las decisiones hay que tomarlas, y a esta altura los docentes, directores, inspectores, alumnos y las propias familias están comprometidas en que de esto tenemos que salir juntos”.

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