St. Andrew's School cumple el sueño de generaciones con su nueva propuesta de secundaria, un proyecto que aspira a formar adolescentes íntegros, empáticos y comprometidos, preparados para un mundo diverso y en constante cambio. Con un edificio pensado especialmente para esta etapa, el colegio crece al mismo tiempo que mantiene su identidad: bilingüismo, excelencia académica, acompañamiento personalizado y formación integral.
Salones amplios y luminosos, áreas comunes y espacios al aire libre promueven el aprendizaje, la socialización y el autoconocimiento, siempre desde el trato cercano que caracteriza al colegio. “Los niños y adolescentes crecen expuestos a tecnologías, redes sociales y nuevas realidades que requieren un acompañamiento más sostenido. Por eso, buscamos acompañarlos algunos años más en un entorno cuidado, seguro y personalizado”, sostuvo la directora, Pilar Cash.
Este crecimiento se alínea a la reforma educativa implementada en Uruguay, que extendió la educación básica hasta 9° grado. La propuesta de St. Andrew's School permite dar continuidad y coherencia al proceso formativo, profundizando en valores y hábitos como la responsabilidad, la autonomía, el hábito de estudio y el compromiso con el aprendizaje.
Cash agregó: “Nuestro objetivo es que los alumnos puedan ampliar luego sus horizontes con mayor autoconocimiento, madurez y herramientas para afrontar los desafíos del mundo actual y futuro”.
Aprender a vivir en inglés
En St. Andrew’s no solo se enseña a hablar en inglés, sino que, sobre todo, los estudiantes aprenden a vivir en inglés. De eso se trata el bilingüismo: ampliar la mirada, potenciar el desarrollo cognitivo y prepararse para un mundo cada vez más global e interconectado. Esto comienza en Little Learners, continúa en Primaria y se consolida en Secundaria. “La adquisición del idioma es el resultado tanto del aprendizaje formal como de la inmersión cotidiana, dado que el inglés constituye el principal canal de comunicación entre el alumno y los integrantes de la institución. En este sentido, las interacciones diarias con docentes, adscriptos, personal de recepción y demás referentes se desarrollan en ese idioma, favoreciendo una exposición constante y significativa”, afirmó la coordinadora de Secundaria, Mariana González.
La propuesta incorpora 20 horas semanales de inglés, una de las cargas horarias en esta lengua más amplias dentro del sistema educativo. El modelo busca preparar a los estudiantes para transitar con solidez cualquier camino académico que elijan una vez finalizada su etapa en St. Andrew’s, ya sea en instituciones con propuestas bilingües o en contextos no bilingües.
Este objetivo se logra a través de un camino dual de certificaciones internacionales, que permite fortalecer progresivamente sus competencias y brindarles herramientas concretas que amplíen sus oportunidades y les permitan desenvolverse con seguridad en entornos educativos y profesionales. En 8º grado, los estudiantes rendirán el examen B2 First de Cambridge English, y en 9º grado realizarán tres exámenes IGCSE de Cambridge International.
Conocer el mundo y conocerse a sí mismos
El bienestar emocional ocupa un lugar prioritario dentro de la propuesta. Según Cash, el mundo avanza a tanta velocidad que, más que contenidos, es fundamental incorporar herramientas como el pensamiento crítico, la comunicación y la metacognición, formando estudiantes adaptables al cambio, capaces de reinventarse y desenvolverse con seguridad en contextos dinámicos y en constante transformación. El autoconocimiento y la gestión emocional son pilares fundamentales para crecer como personas y como profesionales.
A partir del programa de aprendizaje socioemocional (SEL) de Cambridge, el colegio busca que sus estudiantes se conozcan, confíen en sí mismos, gestionen adecuadamente sus emociones, construyan vínculos saludables y puedan tomar decisiones responsables. Para ello, habrá espacios curriculares específicos, talleres, trabajo interdisciplinario, participación de especialistas y propuestas de acompañamiento tanto para alumnos como para familias. Además, se impulsarán instancias de acción social y voluntariado, promoviendo el compromiso con la comunidad.
Áreas como el deporte, las artes y la formación digital también tendrán un lugar central. En el área deportiva, se promueven valores como el respeto, la empatía, la cooperación, el liderazgo, el compromiso y la responsabilidad. Los alumnos tendrán la posibilidad de practicar disciplinas como fútbol, rugby, hockey, handball y atletismo, fortaleciendo hábitos de vida saludable y trabajo en equipo.
A su vez, la creatividad, la expresión y la apreciación cultural estarán presentes a través de propuestas de música, teatro y Scottish Dances, fortaleciendo el vínculo con sus raíces y generando experiencias significativas para alumnos y familias.
En cuanto a la formación digital y tecnológica, se busca que los estudiantes desarrollen no solo habilidades técnicas, sino también un uso consciente, creativo y responsable de las herramientas digitales. A través de informática y robótica, los alumnos trabajarán programación, pensamiento computacional, resolución de problemas y trabajo en equipo, utilizando la tecnología como medio para investigar, crear y aprender.
La esencia de St. Andrew’s, intacta
Para St. Andrew’s School, la apertura de secundaria supone crecer, adaptarse y evolucionar, ampliando el equipo docente y al mismo tiempo manteniendo su identidad. Uno de sus objetivos centrales es lograr que los profesores compartan y transmitan la misma cultura institucional, los mismos valores y el mismo compromiso humano y educativo que históricamente han definido al colegio.
“Trabajamos de manera muy consciente y planificada en la selección y formación del equipo docente, priorizando no solo la excelencia académica, sino también la calidad humana, la cercanía con los alumnos y la identificación con el proyecto educativo de St. Andrew’s”, señaló González. Y agregó: “Creemos que la fortaleza de nuestra comunidad, la experiencia acumulada a lo largo de los años y la claridad de nuestra visión educativa son la base que nos permitirá crecer manteniendo intacta nuestra esencia”.
La huella de Ms. Nery
St. Andrew’s School mantiene viva la esencia con la que Ms. Nery fundó el colegio: una educación centrada en el alumno, humana, cercana e innovadora, que entiende que aprender va mucho más allá de lo académico. Con el inglés como lengua principal y una sólida impronta en las matemáticas —disciplina que marcó profundamente la identidad curricular del colegio desde sus inicios—, continúa formando alumnos con una mirada integral y abierta al mundo.
“El legado de Ms. Nery perdura y se transmite de generación en generación. El espíritu de Fiat Sapientia —“hágase la sabiduría”— continúa vivo en la identidad del colegio, fortalecido por un equipo humano estable y profundamente comprometido con sus valores y su visión educativa”, dijo Cash.