Uruguay alcanzó casi la universalidad de la educación inicial, en primaria y ciclo básico. Sin embargo, persisten las diferencias de acceso y las calificaciones están muy por debajo del promedio de otros países.
El informe "Equidad y Calidad de la Educación Básica uruguaya" realizado por la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y Banco Mundial, concluyó que esta situación se agrava en niveles de educación más altos y además las calificaciones de los estudiantes uruguayos están muy por debajo del promedio de los países en evaluaciones internacionales. El documento agrega que de los países analizados, los estudiantes uruguayos "registran el mayor nivel de desigualdad en términos de logros académicos".
El informe realizado por la doctora Emiliana Vegas del Banco Mundial, en colaboración con la Dirección de Investigación, Evaluación y Estadística de la ANEP, tiene como objetivo contribuir al diálogo que se lleva a cabo en el país, en el marco del "debate educativo".
A pesar de tener tasas de matrícula más altas en Primaria y Secundaria que la media en América Latina (93% y 59%, respectivamente), Uruguay tiene tasas de matriculación más bajas en Secundaria que Argentina y Brasil.
El informe indicó que en el 2005, el 91,8% de los jóvenes de entre 12 y 14 años en el quintil más bajo de ingreso asistían al liceo, en comparación con el 98% de los quintiles de ingresos más altos. Agrega que casi "la mitad de los uruguayos que ingresa a Secundaria abandona el liceo antes de graduarse, y la mayoría de estos desertores provienen de hogares de ingreso bajo".
El porcentaje de jóvenes no matriculados que se encuentran empleados bajó paulatinamente del 11% en 1991 hasta el 4% en 2003. "Las altas tasas de deserción combinadas con el incremento en el porcentaje de jóvenes que no están matriculados ni en el mercado laboral es preocupante".
El informe presentó evidencia que muestra que "cursar al menos un año de preescolar mejora la retención y la progresión escolar, y resulta en más años de educación completados". Sin embargo, el impacto de estos programas varía de acuerdo con la calidad, el tipo de intervención y la población a la que se atiende. Precisamente debido a esos factores, uno de cada cinco niños no adquiere en primer grado las habilidades necesarias para avanzar al segundo.
"La tasa de repetición entre los niños de primero de escuelas urbanas de sectores socioeconómicamente muy desfavorecidos fue del 21,3% en el 2005, en tanto fue del 6,6% entre estudiantes de escuelas de entornos socioeconómicos favorables", señala el estudio.
El entorno socioeconómico también afecta la asistencia a la escuela, ya que los niños de escuelas con entornos desfavorables registran tasas de asistencia muy inferiores.
En comparación con sus pares internacionales, los estudiantes uruguayos pasan relativamente poco tiempo en el establecimiento educativo, especialmente durante la educación primaria. El tiempo de instrucción de los niños uruguayos de 13 años es inferior en 17% al promedio de algunos de los países del estudio.
En ese sentido, el trabajo señala que el programa de escuelas de tiempo completo parece ser efectivo en término de mejorar los resultados de aprendizaje.
Otro aspecto que destaca el informe es que la matrícula en educación Secundaria y Terciaria creció significativamente en los últimos diez años, a pesar del bajo gasto educativo que tiene el gobierno, porque Uruguay destina una de las proporciones más bajas de su PBI en la región para la educación (3,3% en el 2004).
Docentes opinaron que la falta de recursos afecta el aprendizaje
Los docentes creen que la falta de recursos limita el aprendizaje. Ello provoca que los mejores docentes sean asignados a las escuelas de mejor contexto socioeconómico y existan desigualdades.
En ese sentido el informe "Equidad y Calidad de la Educación Básica" afirma que "un sistema que garantice mejor infraestructura y mejor condiciones de trabajo de los docentes en escuelas de contexto más desfavorable resultaría en una distribución más equitativa de los docentes".
De un cuestionario realizado en 2002 en 297 escuelas, surgió que los maestros denunciaron filtraciones de agua y humedad, inundación de salas de clases durante los días de lluvia, problemas de instalación eléctrica y en las condiciones de los baños.
En tanto en Secundaria, existen indicios de que la infraestructura y el equipamiento no han avanzado a la par del creciente número de estudiantes. El 66% de los directores de los liceos informó que la falta de suministros perjudicaba la instrucción "mucho" o "en alguna medida". Más del 42% de los directores dijo que la falta de calefacción perjudicaba "mucho" la instrucción. Además reportaron problemas de escasez de libros y materiales bibliográficos.
Costos de expansión educativa
El informe del Banco Mundial efectuó cálculos del costo de la expansión de la educación inicial a todos los niños de 4 años: U$S 325,51 por niño en el año. Para calcular la provisión de equipamiento, se tuvo en cuenta los U$S 1.000 por aula que gastan las escuelas de tiempo completo. El Banco Mundial también sugirió que cien mil niños puedan ir a esas escuelas de tiempo completo, lo que representa un costo anual por encima de U$S 9 millones. Aunque es costoso, "el impacto sobre aprendizaje es positivo", afirma.