Por estos días, los habitantes de Buenos Aires miran con asombro un ómnibus que circula vacío, mientras que la mayoría traslada más pasajeros de los que debería llevar.
No se trata de un colectivo cualquiera. El vehículo realiza las últimas pruebas antes de entrar en circulación y cargar pasajeros, con una diferencia: menos humo y menos ruido.
Se trata del primer "Ecobus" porteño, un prototipo con tecnología híbrida no contaminante que fue puesto a rodar como parte de un plan contra la polución de la Agencia de Protección Ambiental.
El modelo propone el uso de energías térmica y eléctrica con dos motores: una batería para impulsar al vehículo por electricidad combinada con el uso de combustible diesel, lo que permite minimizar las emisiones de gases tóxicos y además reducir los hidrocarburos que emplean hoy los ómnibus.
La capital argentina tuvo como modelos a otras metrópolis del mundo, donde ya circula el transporte público de pasajeros sobre la base de tecnologías "limpias".
En particular, Nueva York, donde la mayor parte de la flota urbana observa los controles ambientales más rigurosos. Pero también Estocolmo, Madrid y Tokio. En todas ellas el proyecto se inició de la misma manera: con sólo un par de unidades de prueba, que luego se irán multiplicando a medida que crezca la "conciencia verde" entre usuarios y empresarios transportistas.
El "colectivo", como llaman los argentinos a los buses que circulan regularmente en las ciudades, fue diseñado por ingenieros de la Universidad de La Plata, en Buenos Aires, y por el momento será incorporado en los recorridos de una sola línea, la número 62.
Adiós al mítico Oriente Express.
El "Oriente Express", el tren que ha sido durante 127 años el más lujoso de la tierra, ha hecho su último viaje. Los vuelos en líneas económicas y los trenes de alta velocidad, lo llevaron a la quiebra. Sólo la rama que une Venecia y Estambul seguirá activa, reservada como servicio de lujo.
Estafas por internet.
Cientos de turistas perdieron sus vacaciones navideñas en Nueva York, al darse cuenta de que fueron estafados cuando alquilaron por Internet un apartamento. Al llegar, los desafortunados viajeros confirmaron que el departamento no existe o que el dueño del piso no lo alquiló.