Dura respuesta de Huidobro a Arismendi

El senador tupamaro Eleuterio Fernández Huidobro y la senador comunista Marina Arismendi se enfrascaron ayer en una dura polémica pública sobre los criterios para ocupar cargos o acceder a candidaturas, cuando el primero ironizó ácidamente respecto al ejemplo que en sentido figurado había puesto Arismendi de candidatearse para bailarina del Sodre.

Arismendi había señalado el lunes pasado en relación a la posición del MPP sobre los criterios para definir el postulante a la Intendencia de Montevideo que "la candidatura nunca tuvo que ver con la fuerza política a la que pertenecía el candidato. Antiguamente, eran candidatos independientes. El candidato se debe elegir por capacidad y no por peso electoral. (...) Me puedo proponer como directora del coro del Sodre, pero sería un chiste íntimo, porque nadie sabe lo espantoso que canto. O lo mismo decir: tengo tantos votos, quiero ser la primera bailarina del Sodre, no", dijo. En una columna publicada ayer en el diario La República, bajo el título "Los bailarines", Fernández Huidobro ironizó sobre los dichos de la senadora Arismendi y reivindicó el peso de los votos a la hora de tomar decisiones como las que se perfila adoptar el Frente Amplio para ocupar cargos o candidaturas.

"Salvo para el Parlamento, no estoy de acuerdo en otorgar cargos ni en elegir candidatos por cuota directamente proporcional a los votos obtenidos, pero mucho menos lo estoy en otorgarlos por cuotas inversamente proporcionales a los votos como desgraciadamente muchas veces pasa".

El senador tupamaro indicó que "con el criterio expuesto por Marina podemos desbarrancarnos hasta por ejemplo proponer que el Presidente de la República, ese asunto tan grave, sea elegido por un tribunal de expertos entre los que dicho tribunal entienda que son los mejores".

Señaló luego en referencia a lo de "la de bailarina del Sodre", que "arribamos por un lado a un desopilante espectáculo en el Solís y por el otro a muy serios meollos. Algo así como a una tragicomedia donde entre llantos y risas podremos debatir; Marina en zapatillas y puntitas de pie y yo sobre pesados coturnos, y de máscara con bocinas, profiriéndole al cisne broncas y luctuosas admoniciones. Imagino al coro bajo la batuta de García Vigil, comentando cada escena... Y al cónsul de Grecia en el palco. Con el criterio que expone la bailarina, Damiani, sin ir más lejos, desaparece de Peñarol... y Lenin del Partido Comunista dado que no es obrero", puntualizó Fernández Huidobro.

Agregó que "según la peregrina concepción, para ser director del Sodre hay que ser bailarín y para ser presidente aurinegro, centrofóbal".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar