Un vecino de Fray Bentos se topó con una historia desgarradora en la puerta de su casa. Le dejaron una niña de dos años y, con ayuda de la Policía, logró dar con familiares que se hicieron cargo de la pequeña abandonada por su madre.
Sintió que golpearon tímidamente la puerta. Cuando abrió no entendió muy bien lo que ocurría.
Una niña de dos años, estaba allí sola frente a él. Lo miraba a los ojos como pidiendo un poco de ternura y abrigo, no decía nada.
Su madre acababa de abandonarla como quien deja una mascota recién nacida en la puerta de una casa elegida al azar y a la espera de una familia que se apiadase de la situación.
El hecho ocurrió en Fray Bentos, poco después de las 19 horas cuando el sol ya no brillaba y el frío comenzaba a dejar su huella.
El hombre que vivió esta situación aceptó contar la historia, siempre y cuando no se revelara su nombre.
El vecino contó que la niña presentaba un aspecto que denotaba desatención. La ropa que tenía era escasa y no estaba del todo limpia.
"Cuando salí quedé desconcertado. La niña por cierto, presentaba un aspecto como bastante desatendida", explicó el hombre al que le tocó vivir este hecho insólito.
Unos vecinos se acercaron y le dijeron que momentos antes, la mujer había intentado dejar a la pequeña en su casa, pero en ese preciso instante unos niños salieron de la vivienda y al verse sorprendida, solo atinó a pedir fuego y siguió su marcha cumpliendo su propósito en la finca más próxima.
"Fue un momento extraño y también doloroso", dijo el titular de la vivienda, que de inmediato dio aviso a la Policía. Una funcionaria de la Unidad Especializada en Violencia Doméstica, se hizo cargo de la situación.
Se llevó a la niña en brazos y con los pocos datos que tenía, pudo ubicar a su familia biológica. La Unidad Especializada de Jefatura de Policía de Río Negro, llevó de inmediato a la niña a un control médico para certificar que no presentara lesiones de ningún tipo.
El juez de Familia, Marcelo Malvar, pudo determinar que la madre sufre de trastornos psiquiátricos, por lo que fue internada en el hospital local.
El padre que vive en Villa Soriano, vino a hacerse cargo de Macarena, nombre que lleva la pequeña.
Pero la historia no termina así. La mujer tiene otros dos hijos con un hombre que está radicado en Rivera. Fuentes policiales informaron a El País que el padre estará a primera hora del lunes en Fray Bentos con intención de hacerse cargo de sus hijos, que actualmente están al cuidado de una abuela que ya declaró que no está en condiciones de criarlos.
ADOPTADOS. El viernes se cumplió una nueva instancia por los casos de Héctor y José, entregados en adopción a una familia de Montevideo, mientras la abuela biológica reclama la tenencia en Mercedes.
La jueza tomó contacto por primera con los dos niños que comparecieron en presencia de psicólogos de INAU y volvieron posteriormente con la familia que está cumpliendo el proceso de adopción.
Afuera del recinto se vivieron momentos de angustia por parte de la abuela y el matrimonio Pereira Steingrubber, que crió durante dos años a los pequeños. Confiaban en que hoy habría una definición del caso.
La jueza no tomó resolución sobre el asunto que reanudará luego de la feria judicial que se extenderá por 15 días.