GUSTAVO TRINIDAD.
Entre hoy y mañana alcanzará con levantar la vista al cielo hacia el este durante la noche y se podrá ver brillando en su esplendor al legendario planeta Marte, con el que el imaginario de los terráqueos no ha cesado de soñar.
El planeta rojo con sus dos lunas estará a 55.800 millones de kilómetros de la Tierra. Hacía 59.618 años que no se acercaba tanto y los astrónomos calculan que deberán esperarse unos 300 años para poder vivir una experiencia semejante. Normalmente Marte está ubicado al doble de la distancia que está ahora.
En realidad hace un mes que se puede ver, y podrá verse nítidamente por telescopio durante un mes más aproximadamente. Así lo indicó a El País el profesor Alejandro Castelar, director del Planetario Municipal desde hace 18 años.
Castelar indicó que está recibiendo cientos de llamadas por día de gente interesada en saber de qué trata el fenómeno. Una buena oportunidad será la actividad gratuita preparada por el Planetario, la Asociación de Aficionados a la Astronomía y la Red de Observadores del Uruguay, en la que se dispondrá de doce telescopios instalados en el predio del planetario y de charlas de expertos sobre historia y actualidad de Marte.
Si se quiere observar a simple vista se debe mirar hacia el este cuando cae la noche y a medida que ésta avanza ir elevando la mirada. Cerca de la medianoche estará ubicado casi en el zenit, es decir, perpendicular al observador.
Este año han sido enviadas a Marte dos sondas, por parte de estadounidenses y europeos.
"Marte ha sido un planeta muy ligado a la Tierra y ha despertado sueños de marcianos e invasiones. Hasta en la literatura del siglo XX tiene una presencia destacada y cientos de escritores le han dedicado sus mejores páginas", comentó Castelar.
"Ahora se sabe mucho acerca de él y aunque el envío de sondas es la mejor forma para estudiarlo, ésta será una buena oportunidad para observarlo desde la Tierra", cuenta Castelar, quien no disimula su entusiasmo por el evento.
Contrariamente a algunas versiones que circularon sobre posibles incidencias de este acercamiento en la Tierra, que llegaron a hablar de cambios en la presión arterial de la personas, Castelar aclara que no habrá nada de eso. "No existirá ningún tipo de influencia sobre la Tierra. En todo caso puede ocurrir a nivel de la astrología, pero no es a mí a quien concierne ese tipo de cosas".
OPOSICION. El fenómeno llamado de oposición alínea a Marte, la Tierra y el Sol. La posición del planeta rojo es denominada técnicamente como de Pherielo, es decir se ubica más cerca de Sol.
Marte se observa en dirección opuesta al Sol, por lo que puede verse durante toda la noche. Se verá con su máximo brillo, una magnitud de 2,9 lo que lo ubica en el cuarto cuerpo celeste en el ranking de brillo, detrás de Venus, la Luna y el Sol que lógicamente ocupa el primer lugar en la categoría. Esta brillantez se suma a que estará colocado en una zona de pocas estrellas por lo que parecerá brillar aún más y será muy fácil identificarlo por su color que aparecerá como anaranjado más que rojo.
El tamaño en que se observará a simple vista puede ser comparado a una moneda vista a cien metros, pero Castelar explica que es muy difícil hablar de tamaño y la variable va desde qué tipo de telescopio se use a mirarlo a simple vista y a la hora en que se haga.
"Marte pertenece a los planetas exteriores a la órbita de la Tierra y en realidad se aproxima a nosotros cada dos o tres años siempre a distancias diferentes. La última vez que acercó a una distancia parecida a la de ahora fue en 1988", explica Castelar.
COMPARACIONES. Por un lado Marte tiene, como la Tierra, cuatro estaciones y una rotación completa muy parecida que sólo le demanda 40 minutos más que a la Tierra. También posee dos casquetes polares que se podrán ver ahora con bastante claridad.
El eje de rotación tiene una inclinación también parecida a la del planeta Tierra. Por esta razón podrán observarse los dos hemisferios de Marte.
"Las diferencias más grandes son la temperatura del planeta, que oscila entre 25 grados y menos de 100 grados bajo cero. No tiene agua líquida, sino que ésta se encuentra en estado gaseoso en las nubes, en vapores o en escarcha", apunta Castelar.
También quien pudiera ubicarse en el piso de Marte y mirar hacia arriba en las noches, podría observar dos lunas.
El año marciano tiene 657 días y su órbita es de 228 millones de kilómetros mientras que la Tierra recorre una órbita de 150 millones de kilómetros.
Su atmósfera está compuesta por dióxido de carbono y su diámetro es de 6.900 kilómetros, mientras que la Tierra alcanza un diámetro de 12.000 kilómetros, casi el doble.
MARCIANOS. Marte comenzó a tomar notoriedad a finales del siglo diecinueve y principios del veinte. Las primeras observaciones del americano Percivall Lowell y del italiano Giovanni Schiaparelli indicaban que había en el planeta rojo canales de agua que eran gigantes obras de ingeniería. Lowell que no era un científico sino un millonario aficionado que había montado un observatorio en Arizona, alimentó la teoría de que los marcianos llevaban agua en dichos canales que recogían en otros planetas, lo que daba la idea de seres altamente preparados y con una tecnología muy superior a la humana.
La idea se disparó entre la gente. Desde entonces no dejan de atacarnos los marcianos. Estos seres han sido descriptos de las más disímiles formas. Ninguna de ellas logró agotar la curiosidad de las personas por el planeta rojo.
La literatura del siglo veinte abunda en historias de marcianos. Una de las obras mas famosas es "La Guerra de los Mundos" de H.G. Wells llevada a la radio y al cine. La adaptación en 1938 a una pieza de radio por Orson Wells, anunciando la invasión marciana y con testimonio de personas que los habían visto, ocasionó una psicosis colectiva en la que decenas de personas se suicidaron y miles salían corriendo enloquecidas de sus casas o abandonaban sus trabajos pensando que llegaba el fin de la humanidad.
Más tarde vendrían los notables cuentos de Ray Bradbury agrupados en "Crónicas Marcianas" donde los marcianos van a lo largo del libro dejando su imagen de invasores y malvados y convirtiéndose en seres indefensos y a merced de los hombres.
Más cercana en el tiempo está la descacharrante sátira de Tim Burton "Marcianos al ataque" y proyectada al futuro una versión de "la Guerra de los Mundos" está siendo producida por el actor Tom Cruise.
Hoy y mañana ese "globo" rojo que lleva el nombre del dios de la guerra grecolatino, y con el cual no ha cesado de fantasear la humanidad, brillará como nunca en el firmamento. El espectáculo es para todos.
Sonda europea llegará en diciembre
El primero que aprovechó la cercanía del planeta rojo con la Tierra fue el telescopio Hubble, que sacó la mejor fotografía que existe hasta ahora de Marte: un gran cráter sobre la superficie agujereada del planeta fue la primera imagen del paso cercano entre la Tierra y Marte, transmitida por la NASA desde el telescopio espacial Hubble.
El telescopio captó la imagen en el momento en el cual ambos planetas se encontraron más cerca. La superficie del planeta rojo y, en particular, un cañón de 44 kilómetros de largo, fueron tomados por el objetivo del Hubble entre la noche del martes y la madrugada de hoy, cuando Marte estaba a 55.758 millones de kilómetros de la Tierra.
Pero la máquina que más se acercará será la sonda espacial europea Mars Express, si es que sus problemas de energía se lo permiten, ya que sus paneles solares cesaron de funcionar, anunciaron ayer responsables del organismo espacial ruso Rosaviakosmos, citados por la agencia Ria-Novosti.
La sonda, lanzada el 2 de junio desde el cosmódromo de Baikonur (en Kazajstán), perdió un cuarto de su aprovisionamiento energético, agregaron los responsables, y por consiguiente deberá reducir su consumo.
No obstante esto, expertos de la Agencia Espacial Europea (ESA) aseguraron que el desperfecto "no influenciará de manera significativa la marcha del programa de vuelo y la misión deberá arribar a Marte en diciembre", dijeron.
En diciembre, Mars Express, lanzada por un cohete ruso Soyuz, entrará en órbita alrededor del planeta rojo y hará descender el vehículo Beagle-2, de diseño británico, que tendrá la tarea de recoger y analizar muestras de terreno para saber, principalmente, si hay o hubo agua en ese planeta.
Mirones del cielo
La Red de Observadores del Uruguay está integrada por un grupo de aficionados a la astronomía, que se dedican a observar el espacio y sacar nota de lo que ven, para provecho y análisis de toda la comunidad de amantes del espacio.
En algunos casos, las observaciones se complementan con fotografías y en otros con dibujos, de tal manera que se pueda comprender lo observado en ese momento. También se detalla con toda exactitud la porción del cielo a la que estaba asociada la observación
En el año 1988, cuando la tierra estuvo relativamente cerca del planeta rojo, la Red de Observadores desplegó una actividad similar a la que están realizando ahora, de divulgación general y puesta a disposición del público de telescopios.
Los descubrimientos que se realicen se archivan, y los que revistan más importancia, se informan a la asociación Alpo, una red de observadores mundial.
Datos
URUGUAY. El Planetario Municipal, la Asociación de Aficionados a la Astronomía y la red de Observadores del Uruguay realizarán una serie de actividades para aprovechar la situación de cercanía entre la tierra y Marte. Los días 29, 30 y 31 de agosto, entre las 19:30 y las 23 horas, una serie de telescopios estará desplegada en los jardines el Planetario. También se realizarán charlas gratuitas sobre el acontecimiento y habrá una muestra temática en el hall del Planetario. No sólo se trata de la cercanía de los planetas sino el hecho de que ambos estarán casi alineados con el sol, lo que hará que Marte se vea particularmente brillante.
MUNDO. Miles de espectadores en todo el mundo se deleitaron ayer viendo a Marte, que luce como una enorme bola roja en el cielo, para quien lo observe con telescopio, ahora que está en su punto más cercano a la Tierra en 60.000 años. La distancia promedio entre Marte y la Tierra es de unos 225,3 millones de kilómetros, pero el miércoles a las 0946 GMT llegó a estar a 55,68 millones de kilómetros. El planeta rojo no volverá a acercarse tanto a la Tierra hasta el 2287.
SUR. El mejor lugar para admirar Marte fue el hemisferio sur pues allí subió más en el horizonte que en el norte. En Estados Unidos o Europa, Marte no subirá más de 20 ó 30 grados sobre el horizonte, mientras que en Argentina o Australia subirá 70 grados, justo sobre la cabeza de los observadores.
ARGENTINA. En Buenos Aires, cientos de personas se reunieron a pesar de una madrugada inesperadamente fría, para contemplar al planeta rojo. El cielo nublado se despejó parcialmente para gozo de los observadores. Muchos contemplaron al planeta a través de tres telescopios acondicionados en el Planetario de la capital argentina. Los visitantes expresaron su sorpresa por el tamaño de Marte, mientras otros dijeron que esperaban verlo más rojo. Algunos narraron cómo pudieron distinguir los polos del planeta.
SUDAFRICA. En el Planetario de Johannesburgo montó una exhibición sobre Marte y el Observatorio de Ciudad del Cabo programó conferencias sobre el planeta rojo. David Laney, director de astronomía del Observatorio de Ciudad del Cabo, dijo que el mejor punto de observación fue Tahití.
HUBBLE. Los astrónomos estadounidenses estaban emocionados por la cercanía del planeta, que permitió capturar imágenes espectaculares de su superficie con el telescopio espacial Hubble. "Nunca habíamos visto esta calidad de imágenes tomadas por el Hubble, tanto detalle", dijo el astrónomo de la Universidad de Cornell Jim Bell, señalando la imagen de un gigantesco cañón marciano conocido como Valles Marineris, de 4.505 kilómetros de longitud.