Dos intoxicadas en Melo por un derrame de formol

Niña de dos meses y la mujer de 62 años están fuera de peligro

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Bomberos, Policía Municipal y efectivos del Ministerio del Interior debieron evacuar gran parte de la terminal de ómnibus de Melo, en el sector que da a calle 18 de Julio, debido al derrame de formol desde dos tarros de 10 litros de este producto en el interior del depósito de encomiendas de una empresa de transporte interdepartamental. Los bidones estaban prontos para ser enviados desde la capital de Cerro Largo a Tupambaé. La pequeña Britany Barrios de 2 meses se llevó la peor parte: resultó intoxicada. Estaba en su coche, mientras la mamá había ido al baño, cuando regresó se encontró con que la niña ya estaba con problemas respiratorios. Debió ser hospitalizada de inmediato.

Una mujer de 62 años, que esperaba un coche con destino a Río Branco, solo sufrió un desvanecimiento y fue dada de alta a los pocos minutos.

El fuerte olor que despidió el producto derramado obligó a que los efectivos de bomberos trabajaran con equipos respiratorios especiales para cubrir con tierra, en una primera instancia, el producto derramado.

A la hora 15 de ayer, la circulación era normal en la zona del derrame, luego del arduo trabajo de los funcionarios municipales y de los bomberos.

La niña está estable, hiperactiva y sin riesgo de vida.

ÓMNIBUS. El servicio en sí de la terminal no fue afectado por el derrame.

No fue necesaria la evacuación del sector de los andenes ni la sala de espera de la terminal, por lo que las diferentes empresas del transporte operaron normalmente. Solo algunos comercios, la sección encomiendas de la empresa Núñez y el acceso por el lateral oeste de la terminal fueron clausurados por precaución.

INVESTIGAN. El gerente de la agencia Melo de Núñez Transporte y Turismo, Marcelo Mederos, explicó que los "bidones se cayeron del carro cuando iban siendo transportados por el guarda con dirección al coche que salía a Tupambaé y en ese momento fue que se produjo el derrame".

El gerente admitió que en el apuro por solucionar el problema "una funcionaria arrojó baldes de agua para limpiar el piso y eso provocó que se expandieran más los vapores de la sustancia".

La empresa no puede transportar este tipo de productos, pero deslindó responsabilidades ya que "el remitente nunca declaró en qué consistía su encomienda", afirmó Mederos, "pero se está investigando", agregó el gerente de la compañía.

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