SEBASTIAN AUYANET
El acceso no fue para nada difícil. Bastaba con abrirse un poco el paso entre la gente que estaba sobre las barandas de contención para llegar a la vereda y moverse a lo largo de las tres cuadras que componían el recorrido de esta "revancha" de las clásicas Llamadas montevideanas.
Allí, entre la escasa pero animada concurrencia, dos niños piden permiso entre la gente con sus tambores. No son parte de la comparsa que está desfilando —Al toque Cardal, la de la ministra María Julia Muñoz— pero les gustaría serlo.
Una de las bailarinas se les acerca mientras ellos repiquetean a destiempo y otras pequeñas que sí integran el cuerpo de bailarinas de la cuerda, intentan seguir el ritmo, imitando sus movimientos. Sobre la acera de enfrente, quienes llegaron una hora antes y se ubicaron en primera fila aplauden a los para nada desganados portabanderas, que acarician al público con cada revoleo. A veces, alguno consigue agarrar la bandera, sin retenerla para que quien la lleva pueda seguir su camino. Detrás, los profesionales del tambor llegan con ritmo parejo. Frenan. Miran de reojo a los asistentes y cuando se oye el "vamos" siguen su marcha.
"Y... hay una primera vez para todo", podría haber dicho cualquiera de los integrantes de las comparsas que ayer desfilaron por la calle Isla de Flores, poniéndole el broche que le faltaba al desfile de Llamadas que, por primera vez, veía sus tambores sonar bajo el sol.
El desafío, atenuado por un sol que apretaba pero no asfixiaba, fue cumplido estoicamente por las comparsas que pusieron las mismas ganas y esfuerzo, como si no les importara haber quedado vestidos y preparados, a las puertas del desfile del pasado viernes. Hasta los vecinos de la calle disfrutaron más de esta continuación del desfile: esta vez pudieron verlo desde su propia casa. Incluso las mascotas aprovecharon que el balcón no se alquilaba: un rottweiler se miró, por lo menos, cinco comparsas.
Antes de "Al toque Cardal", había abierto el desfile la comparsa del Grupo Candombero de Millán y Lecocq. Luego vino "Kindú", y detrás de ellos apareció una de las que lleva nombre más complicado: "Assinbonnanga Yeninyanya". "Vinimos a ver cómo salía el desfile a plena luz del día. La verdad que debe haber sido muy duro estar prontos para salir y que no te dejen", comentó un allegado a "La Gozadera", cuerda de Malvín que sí pudo desfilar en la noche del viernes 3. Agregó también que "al menos hoy se nota que desfilan un poco más cómodos. Desfilar el viernes pasado fue como pelear en Irak".
El desfile, que comenzó a las 18 horas, estuvo marcado por el buen ambiente que reinaba, al menos en las primeras horas. Mucha de la gente que estaba a los costados de la calle decidió que bailar era el mejor remedio para el pesado sol, y acompañaba el ritmo de cada cuerda.
Los vendedores —se sabe— no tienen descanso, y menos un día de desfile. Quienes ofrecían las clásicas bolsas de cotillón se hicieron la tarde entre los espectadores de las Llamadas. Mucha gente compró sus bolsitas y las tiró, como manda la tradición. Así, con tranquilidad, espacio, risas y mucha alegría, las comparsas "colistas" tuvieron su revancha bajo el sol del Barrio Sur. Justo donde ellos querían estar.
Canelones tendrá Carnaval veneciano
Canelones tendrá 15 desfiles y 15 escenarios fijos este Carnaval. Participarán 5.000 carnavaleros en 90 grupos que arrancaron ayer con un desfile en Canelones y que continuarán en diferentes instancias clasificatorias para el desfile en Atlántida el 27 de febrero.
La Intendencia Municipal dispuso $ 830.000 para llevar adelante el calendario de festejos. "Escasos recursos y mucho compromiso" según el intendente Marcos Carámbula.
"La alegría es un derecho" es un programa municipal por el cual se anunció que "no habrá pueblo ni villa que se deje de lado" en el Carnaval. Desfiles y escenarios fijos dilatarán la actividad hasta marzo.
El "Carnaval de Las Promesas" se realizará en Toledo, que según el Instituto Nacional de Estadística es el lugar que congrega la mayor cantidad de población infantil y adolescente del departamento.
El domingo 19, como otra de las innovaciones, se pondrá en escena un "Carnaval Veneciano" en las aguas del río Santa Lucía, en la zona de Parador Tajes —Los Cerrillos—. Habrá espectáculos de máscaras, barcos iluminados y como broche de oro, un baile de época frente a la casa del extinto presidente Máximo Tajes.