El directorio del INAU defendió ayer en el Parlamento los despidos de tres funcionarios que propinaron una golpiza a un menor durante un incidente en la Colonia Berro en el año 2003 y denunció que la mayoría de los trabajadores del organismo discrepan con la decisión del gremio de protestar y pedir su reintegro.
Por otra parte, el directorio defendió su política de designación de encargaturas y señaló que 50 de ellas se hicieron de acuerdo con el sindicato.