El Fondo Nacional de Recursos (FNR) detectó en enero una "epidemia" de efectos secundarios en pacientes pertenecientes a varios centros de diálisis, que podrían estar asociados a la calidad del agua utilizada para los tratamientos. Hasta el momento se han reportado tres muertes en el instituto de diálisis del Casmu 2.
Los fallecimientos han disparado una investigación conjunta del Ministerio de Salud Pública (MSP) y el FNR, que están tratando de determinar la causa. Las autoridades advierten que varios factores pudieron haber intervenido: la calidad de agua emitida por OSE, los sistemas de purificación internos del centro y hasta el estado de salud general de los tres pacientes. Las personas fallecidas experimentaron "chuchos de frío", precisamente el efecto secundario que suele surgir cuando a través del agua utilizada en la diálisis ingresan al organismo bacterias u otros agentes pirógenos (sustancias que aumentan la temperatura corporal).
Un grupo de técnicos independientes convocados por el Fondo comenzará hoy a investigar las muertes ocurridas entre el 7 y el 22 de enero. La entidad tratará de determinar, a través del análisis de las historias clínicas, si los niveles de contaminación hallados en el agua con la se realizó el tratamiento pudieron haber influido en los fallecimientos o si en cambio primó en el desenlace el deterioro general de la salud de pacientes de edad muy avanzada.
Fuentes del FNR admitieron que en este verano se ha detectado una verdadera "epidemia" de "chuchos de frío" provocados por infecciones, que no solamente afectó al Casmu sino a otras centros adyacentes. El chucho y la fiebre pos-diálisis suele ser un medidor de la calidad del agua utilizada en los centros.
POLEMICA. Sin embargo, el gerente general de OSE, Arturo Castagnino, aseguró que en los muestreos que ha realizado en el Casmu y en otro centro a pedido del Fondo han aparecido parámetros completamente normales, desde el punto de vista bacteriológico y físico-químico. El ente estuvo investigando la calidad del agua de las cañerías de ambos centros y también ha hecho un relevamiento del agua liberada en toda la zona y no ha encontrado problemas (ver nota aparte).
Pero este tema promete mucha polémica, porque fuentes del Casmu aseguran que en un análisis realizado por la propia institución sobre el agua de OSE arrojó la presencia de gérmenes. "OSE tiene un método por el que puede medir la potabilidad del agua y desde ese punto de vista no hay ningún problema, pero otra cosa es la calidad del agua para el uso de un centro asistencial", afirmó una alta fuente de esa mutualista.
CORRECCION. El caso también está siendo investigado por el Ministerio de Salud Pública (MSP), que ya ha inspeccionado el lugar y ha considerado que ofrece las garantías como para seguir funcionando. También el FNR ha constatado que el centro de diálisis ha corregido el sistema de depuración del agua utilizada para el tratamiento y ha logrado disminuir la cantidad de chuchos de frío. El Casmu utilizó un sistema en base a formol, considerado muy efectivo, que implicó paralizar el centro por 48 horas.
La acción de ambos organismos fue disparada por el propio Casmu quien notificó el aumento de efectos secundarios que estaba constatando y también las muertes.
El FNR comenzó a actuar en este problema el 17 de enero y prácticamente ha visitado al centro de diálisis diariamente. Fuentes de ese organismo aseguraron que el centro del Casmu ha logrado corregir su sistema de depuración del agua, logrando disminuir la incidencia de los "chuchos de frío". La aparición de este síntoma es considerado internacionalmente como el parámetro principal para medir la calidad del agua utilizada en diálisis y de hecho el Fondo tiene un sistema de detección temprana de su aparición.
Si bien se trata de un efecto indeseado que siempre aparece, a nivel mundial se considera que un centro no puede reportar más de 0,85 chuchos cada mil pacientes. Técnicos del Fondo aseguraron a El País que el año pasado todos los centros del país estaban claramente por debajo de ese límite y que el del Casmu presentaba también un muy buen indicador: 0,55 chuchos por cada mil pacientes dializados.
Fuentes muy cercanas a la investigación aseguran que los chuchos suelen concentrarse en verano porque el agua viene "más cargada", pero también remarcaron que los sistemas de tratamiento y manejo de cada centro son fundamentales.
El presidente del Casmu, Barret Díaz, dijo que hay que esperar los resultados de una investigación que será muy exhaustiva, en la que intervienen muchos elementos: el agua, su procesado, la manipulación de insumos y el estado de los pacientes.
En este sentido, en los tres casos se trataba de pacientes de edad muy avanzada, dos de los cuales tenían muchas complicaciones asociadas.
Precisamente, el ateneo ordenado por el FNR que será conducido por un nefrólogo, un internista, un intensivista y legista, tratará de determinar hasta qué punto "los chuchos" acaecidos por la diálisis fueron determinantes.
OSE niega problemas en el agua
El gerente general de OSE, Arturo Castagnino, aseguró que la población debe tener "tranquilidad absoluta" porque la calidad del agua de Montevideo "es excelente".
Castagnino explicó que cuando ocurrieron las muertes de las personas que se dializaban, el Fondo Nacional de Recursos le solicitó al organismo que analizara el agua utilizada por el centro del Casmu y los resultados arrojaron una evaluación de cien por ciento aceptable desde el punto de vista bacteriológico y físico-químico. De acuerdo con ello apuntó a los sistemas de procesamiento interno del centro.
No obstante, insistió en que el agua que proviene de aguas corrientes "es excelente y cumple todas la normas, no solamente de agua potable de OSE, sino de la Organización Mundial de la Salud".
Además, explicó que el agua que se utiliza para los sistemas de diálisis o para procesos industriales, recibe un pre-tratamiento.
Consultado sobre la posibilidad de que la calidad del agua sea menor en verano, Castagnino aseguró que en el tratamiento que OSE hace de la misma, se le aplica una "recloración", es decir que vuelve a ser clorada.
"El agua en verano puede ser que tenga un peligro adicional que es eliminado por el cloro residual libre que está en las cañerías", explicó.
Paciente conocido
En el mismo período de tiempo en el cual se produjeron los fallecimientos en el centro de diálisis del Casmu 2, recibió allí tratamiento un paciente muy notorio: el senador y futuro ministro de Ganadería del gobierno de Tabaré Vázquez, José Mujica.
Estuvo casi un mes internado en ese nosocomio, lapso en el cual fue sometido a tres sesiones de diálisis a raíz de la infección que padecía en sus riñones.
Claves
En Uruguay existen aproximadamente unos 2.600 pacientes que se someten a tratamiento de diálisis. En Montevideo y el Interior hay un total de 45 centros que realizan el procedimiento, tanto a nivel público como privado.
La técnica se utiliza para retirar los elementos contaminantes (impurezas o desechos) de la sangre, cuando los riñones no pueden hacerlo. Existen dos tipos de procedimientos: la diálisis peritoneal y la hemodiálisis.
La hemodiálisis se realiza al hacer circular la sangre a través de filtros especiales. La sangre fluye a través de una membrana (dializador o filtro), junto con soluciones que ayudan a eliminar las toxinas.
La peritoneal se realiza a través de la membrana peritoneal del cuerpo que se encuentra dentro del abdomen y que es utilizada como membrana semipermeable. Es una variante que se puede realizar en el domicilio.
El procedimiento es financiado en Uruguay a través del Fondo Nacional de Recursos. Representa el 33% de los egresos del organismo financiador de la medicina compleja.