Una persona diabética de 50 años muere seis años antes de una que no sufre la enfermedad y no sólo por un ataque al corazón o un aneurisma, según demostró una investigación realizada por la Universidad de Cambridge.
El trabajo se basó en información clínica de 820.900 personas de 100 estudios realizados en Europa y América del Norte. La mayor parte de los participantes tenían diabetes tipo 2, el más común de la enfermedad, que se desata cuando el cuerpo produce muy poca insulina o no la puede utilizar para regular el nivel de glucosa en la sangre.
La investigación siguió la evolución clínica de los participantes durante 13 años y registró más de 123.000 muertes entre ellos. Las tasas de mortandad entre los que tenían diabetes eran más altas que las de aquellos que no la padecían.
Aunque la diabetes se suele asociar con problemas cardíacos, expresó John Danesh, responsable del estudio, "parece estar asociada con una variedad mucho más amplia de lo que se sospechaba". El trabajo no incluyó a personas con insuficiencia cardíaca y consideró otros factores como edad, sexo, peso y tabaquismo.
(AP)