Auburn Hills (Michigan, EEUU) - Los Detroit Pistons, tranquilos, calmados y con compostura, tuvieron otra gran actuación, mientras los Lakers fueron presa de su desesperación.
Tras tomar la ventaja a principios del período final, conservarla por lo que quedaba de partido y frenar cualquier ofensiva que intentaron los Lakers, los Pistons se colocaron a una victoria de obtener su primer campeonato en 14 años al vencer el domingo por 88-80 a Los Angeles en el cuarto partido de la serie final por el campeonato de la NBA.
Detroit ahora goza de una ventaja de 3-1 y los Pistons han conseguido demostrar muy claramente algo: que son los mejores entre estos dos equipos de baloncesto a pesar de que no tengan la ventaja en egos, problemas y status de superestrellas.
Estas serán algunas de las cosas que los fanáticos de los Pistons atesorarán de esta temporada: los devastadores encestes de tres puntos de Chauncey Billups; Rasheed Wallace avanzando de reversa por la pista cuando quedaba un minuto después de encestar un tiro que coronó su mejor partido de los playoffs; y cómo Richard Hamilton acertaba con tranquilidad los tiros libres.
Para los Lakers, la historia fue muy diferente: Kobe Bryant le gritó a los árbitros y le marcaron una falta técnica muy inoportuna; Shaquille O Neal le gritaba a alguien en una reunión del equipo, casi seguramente a Bryant por no haber hecho algo inteligente y haberle entregado el balón; y Karl Malone, sentado en la banca durante todo el cuarto período y sin poder contribuir a su equipo.
Ya casi se acabó la serie para estos Lakers, y su desmembramiento probablemente comenzará en la próxima semana.
El quinto partido de la serie será el martes por la noche y los Pistons podrían convertirse en el primer equipo en traer de vuelta el cetro a la Conferencia del Este desde que los Bulls de Chicago, de Michael Jordan, lo hicieron por última vez en 1998.
Wallace encestó 26 puntos, Billups tuvo 23 y Hamilton 17 para impulsar a los Pistons, que superaron por 32-24 a los Lakers en el período final.
O Neal anotó 36 puntos y Bryant 20 para los Lakers, cuyo dúo disfuncional nuevamente no fue suficiente para vencer la decisión y firmeza de los Pistons.
AP