Ayer fueron detenidas 15 personas entre empresarios y aduaneros, quienes declaran hoy ante el juez especializado en crimen organizado Jorge Díaz por irregularidades en el ingreso de mercadería al país.
La investigación se centra en importaciones de ropa realizadas por empresas de plaza. En una de esas operaciones el valor de la ropa declarado fue de US$ 16 mil, cuando la mercadería ingresada tenía un valor de US$ 300 mil. Las importaciones se hacían por el canal rojo de Aduanas, debían ser inspeccionadas y en el lugar tenía que estar un verificador y el despachante de Aduana, pero no había nadie, dijeron fuentes judiciales a El País.
Una empresa investigada hizo nueve importaciones similares en lo que va del año 2009. El cálculo de la diferencia entre la mercadería declarada y la ingresada se estima que supera el millón de dólares, añadieron las fuentes.
Entre los delitos que se analiza aplicar están: contrabando, asociación para delinquir, uso de información privilegiada, falsificación de documento público y cohecho.