DÉBORAH FRIEDMANN
La Intendencia de Montevideo y Facultad de Medicina relevarán en escuelas la prevalencia del parásito ascaris lumbricoides, lombriz asociada a condiciones de vida precarias. La Sociedad de Pediatría estima que hay un aumento de casos.
Las ascaris lumbricoides son geohelmintos, gusanos que parasitan el intestino del ser humano. Son redondos, pueden medir entre 15 y 35 centímetros de longitud y hasta seis milímetros de diámetro.
Las formas infectantes de sus huevos se hallan en suelos contaminados con heces humanas. La infestación se produce por ingestión de tierra, alimentos o aguas contaminadas con esas larvas. Por eso, se asocia a condiciones de vida precarias, higiene deficitaria y falta de saneamiento. De todos modos, en Uruguay se registran casos en personas de nivel socioeconómico medio, señaló la presidenta de la Sociedad de Pediatría, Alicia Fernández.
Cuando estos huevos son ingeridos, la larva que emerge atraviesa la mucosa intestinal y cae en la circulación sanguínea. Pasa por el hígado, corazón y pulmones. Luego inicia una migración ascendente por el árbol respiratorio hasta que pasa a la faringe para ser deglutida. En ese momento tiene poco más de un centímetro de longitud, explica un material del Departamento de Parasitología de Facultad de Medicina.
Cuando llega al intestino delgado, continúa su crecimiento y maduración hasta llegar al estado adulto. Producen dolor de barriga, diarrea, alteraciones en el apetito, nerviosismo y cambios en el comportamiento. A veces los casos son detectados por esos síntomas; otras cuando se eliminan por la boca, la nariz o por vía anal.
La Organización Mundial de la Salud estima que hay 1.221 millones de personas infectadas en el mundo. En 2001 esa organización se había planteado como meta disminuir para 2010 la incidencia de las parasitosis intestinales, objetivo que no cumplió, dijo Fernández.
Si bien toda la población puede sufrir esta parasitosis, los niños tienen más predisposición a contraerlas, ya que jugando pueden comer tierra.
En Uruguay no hay datos sobre la prevalencia de esta enfermedad. Fernández dijo tener "la impresión de que hay un número creciente de casos de parasitosis, ascaris entre ellas". Consideró además que es necesario saber cuál es la prevalencia real de este problema.
A eso apuntan la Intendencia de Montevideo y la Universidad de la República, que comenzarán en los próximos días un relevamiento de esta parasitosis en 20 escuelas ubicadas en áreas críticas, informó a El País el director de Salud de la comuna, Pablo Anzalone.
La Intendencia ya lleva adelantes hace años un programa de control de parasitosis en las 18 guarderías municipales del programa "Nuestros Niños", que ahora ampliará.
Anzalone dijo que el ascaris es un "problema serio" y sostuvo que por ese motivo decidieron emprender nuevas líneas de acción, que comenzarán a concretarse en septiembre junto al Departamento de Parasitología y Micología de Facultad de Medicina.
Luis Calegari, director de ese Departamento, explicó que hace poco más de una década se produjo un incremento en la frecuencia del ascaris. En ese entonces emprendieron actividades de educación y promoción de la salud en escuelas.
Luego, en 2004, efectuaron diversos estudios en varias zonas de Montevideo como Casabó y Cerro Oeste. "En algunas áreas de expansión urbana que estaban fuera de las zonas de saneamiento, empezaba a verse en forma inicialmente puntual focos donde los ascaris y otros geohelmintos -parásitos intestinales vinculados a la tierra- empezaban a tener una frecuencia muy notable", señaló. Por ese motivo, desarrollaron programas de educación y promoción de hábitos que continúan hasta ahora.
"Esta nueva etapa implica un relevamiento más general en todo Montevideo, ya no información puntual. Las escuelas están ubicadas en distintos puntos de la ciudad, lo que nos permitirá elaborar un mapeo", señaló Calegari. Agregó que los insumos que obtengan les permitirán contar con "información fidedigna para tomar decisiones al respecto".
Paralelamente al mapeo, desarrollarán acciones de promoción de hábitos de salud e higiene y también medidas ambientales, tanto en las escuelas como con las familias de los niños, explicó Anzalone. "Es necesario una intervención integral. Porque si los medicamos y no se actúa con las condiciones ambientales se vuelven a reinfectar", señaló el jerarca.
La amplia mayoría de los infectados con ascaris evolucionan favorablemente, dijo Calegari, quien de todos modos advirtió que hay estudios que indican que niños parasitados de forma crónica disminuyen las capacidades cognitivas. Para Fernández, una opción a considerar es, cuando se encuentran varios niños, por ejemplo de una escuela, parasitados, medicar también al resto.
Problema de "gente olvidada"
Si bien la amplia mayoría de los niños con ascaris evolucionan favorablemente, en los últimos cuatro años se registraron seis casos graves en el Hospital Pereira Rossell, según un trabajo presentado en el último congreso de Pediatría, del que participó el catedrático de Pediatría y director del MSP, Gustavo Giachetto. "En Uruguay se registra un número creciente de casos lo que implica un riesgo aumentado de presentaciones graves", indicaron.