CANELONES | PATRICIA MANGO
Comerciantes de balnearios de la Costa de Oro están recolectando firmas en reclamo de mayor seguridad. Una ola de robos que ha incluido copamientos, preocupa a quienes están instalados incluso desde hace 50 años en la costa canaria.
Ayer, en La Floresta, estaba previsto un corte de tránsito en ruta Interbalnearia para llamar la atención de las autoridades, pero finalmente lo dejaron sin efecto. Jorge Santos, uno de los principales promotores de la convocatoria, informó a El País que tras reunirse con el inspector Leonardo Ruiz, jefe de Policía del departamento, decidieron hacer un compás de espera.
Es que el jerarca policial, se comprometió a enviar al menos una decena de efectivos a la zona. No obstante, las reuniones continuarán y no se descarta cortar la ruta si no se obtiene esa respuesta. "El jefe nos dijo que la Seccional 23ª (Floresta) tiene 39 kilómetros de jurisdicción", señaló Santos.
Como medidas urgentes, Jefatura destinará a la Costa de Oro prácticamente toda la tanda de nuevos agentes que egresan esta semana -38-, adelantó Elbio Barbosa, jefe de Relaciones Públicas de Jefatura, a El País. En principio irán 10 a La Floresta, ocho a Radio Patrulla y hay 15 que pertenecen a Seguridad. Estos volverán de la cárcel donde están actualmente, a esa dirección. No irán todos a la Costa pero sí una parte de ellos. Además habrá un patrullaje permanente en Salinas.
El jerarca policial dijo a El País que esto no tiene nada que ver con el refuerzo que se realiza en diciembre con el inicio de la temporada estival. El "Verano Azul" se desplegará como es habitual. "Pero lo que se enviará ahora será de forma permanente", advirtió.
MEDIO SIGLO. Teresa hace medio siglo que vive en el centro de La Floresta. Tiene un supermercado y en cinco años sufrió dos violentos copamientos. "Esto era un paraíso pero desde hace cinco años es un caos", dijo a El País. Esta vecina aceptó hablar bajo la condición de que no fuera mencionada, ni ella, ni su comercio. "Me aterra pero tiene que saberse lo que pasa", argumentó.
El movimiento en su comercio era intenso. El fin de semana largo "nos hizo trabajar 20 horas por día", comentó. Prueba de ello es que, mientras atendía a El País eran incesantes los llamados a proveedores, facturas a firmar y pedidos a despachar. Justamente, fue en un fin de semana largo hace cinco años que vivió su peor pesadilla. "Había llevado un portafolio con dinero para casa. Volví al comercio y me llevé 6.000 pesos en el bolsillo". Cuando entró a su vivienda sintió que la tomaban del cuello con fuerza. Sentía además la presión de un arma en la espalda. Su madre y su esposo también eran amenazados con armas. Eran tres encapuchados que le pidieron "la plata del portafolio", que operaron rápidamente y se fueron.
Ahí tercia Vicente. Luce en su frente una cicatriz. "Me dieron ocho puntos", cuenta con resignación. Había cerrado su distribuidora en Estación Atlántida y se disponía a terminar la jornada junto a cuatro empleados. Sin saber de dónde vino, sintió el golpe en la cara. Tres encapuchados que amenazaron a todos con armas se llevaron plata y mercadería. "Me dijeron `te vas a pie` y se fueron en mi auto". La Policía recuperó el auto de Vicente al otro día del robo. Lo habían abandonado en Pando.
Una lista que se alarga
Los comerciantes del balneario canario hicieron un breve resumen de los últimos casos: un supermercado en Costa Azul que lo robaron 3 veces y al dueño además, le hicieron un copamiento cerca de su casa en ese mismo balneario. Una estación de servicio de La Floresta ha sido víctima de robo "por lo menos ocho veces" dijo Santos a El País.
El grupo de vecinos redactó una carta que detalla la situación que vive la zona, hay copias en comercios de Jaureguiberry, Bello Horizonte, Costa Azul, La Floresta, Las Vegas y Atlántida.
En los meses de invierno, comerciantes de Ciudad de la Costa, más específicamente del balneario Salinas, hacían reuniones con legisladores y autoridades policiales. En diálogo con El País el integrante de la mesa comercial Jorge Regueira no descartó que los afectados volvieran a marchar por Avenida Giannattasio como lo hicieron en el año 2005 reclamando entonces por más seguridad.