PILAR BESADA
Varios padres de las escuelas 29 y 30 no mandarán a sus hijos a clase, porque afirman que no hay "condiciones mínimas de seguridad". Primaria notificará al INAU la "vulneración del derecho a la educación de los niños", si hoy no van a clase.
El comienzo de cursos en las escuelas 29 y 30 del Cerro debía haber sido el viernes pasado, según las intenciones de las autoridades de Primaria. Sin embargo, el viernes sólo concurrieron algunos niños y por poco tiempo.
Para la habilitación del local -clausurado desde septiembre de 2010-, Primaria se apoyó en un informe del arquitecto Adhemar Terkiel, del área de obras del Codicen. Pero según Verónica Olivera, integrante de la comisión de padres, "no confiamos en la palabra del arquitecto ni en su informe".
Uno de los motivos de la desconfianza es la "prueba de fuerza" que realizó el arquitecto para comprobar la seguridad de un entrepiso que separa a dos salones. Según el informe del arquitecto, tras constatar el "peligro" que representaban las fallas constructivas en el entrepiso, entre otras acciones, "se reconstruyó el entrepiso de madera con tablones de curupay sobre tirantes apoyados directamente en los perfiles. Hecho lo mismo, se saltó en reiteradas oportunidades para comprobar que los movimientos se habían acabado y no había desprendimientos de materiales".
Según Olivera, "nos parece poco serio dar como garantías de que no hay desprendimientos de materiales el haber saltado sobre esos pisos".
"Éste señor no nos merece confianza. Fue el mismo que el año pasado habilitó parte del local escolar, en el cual comenzaron a caer ticholos de la bovedilla en algunos salones", destacó Olivera.
Ante la "falta de seriedad" del informe del arquitecto, los padres solicitan a las autoridades una inspección de Bomberos, de la Intendencia o del Ministerio de Transporte.
"Los padres no creemos que esa `reparación` sea suficiente para asegurar que no se caiga el techo", sostuvo Olivera, quien afirmó que las posiciones están divididas entre los padres, y que aproximadamente el 50% no enviará a sus hijos a clase.
Pero para el director general de Primaria, Óscar Gómez, "ya se comunicó que Arquitectura dio el visto bueno para entrar al local, por lo tanto, a partir de ahora la no concurrencia a la escuela se considerará interrupción del derecho a la educación de los niños".
Para Gómez, "si un arquitecto dice que se puede entrar, y da su firma, está poniendo su título de por medio", y agregó que "por mayor respeto que le tenga a una ama de casa, la consultaré en caso de cuánta sal le pongo al puchero, pero no si una escuela tiene las condiciones arquitectónicas correspondientes".
Según el jerarca, si hoy los alumnos no acuden a la escuela, la primera medida que dispone el Código del Niño es dar cuenta al INAU de la vulneración de un derecho.
En tanto, para el diputado colorado Juan Manuel Garino, "a los familiares se les tomó el pelo desde septiembre del año pasado, se les prometieron determinados plazos que no se cumplieron. Por lo tanto si tienen inquietudes, tienen derecho a que sean atendidas".