BERNADETTE LAITANO
Trato poco cortés y demoras para conseguir hora con un especialista son las quejas más frecuentes de los usuarios de salud, según el Movimiento Nacional de Usuarios de Salud Pública y Privada.
En septiembre, Andrea ingresó al Pereira Rossell para realizarse una operación. "Me bajaron tres veces a bloc y me subieron porque no había anestesista en ginecología". En lugar de estar tres días, como le habían informado, estuvo siete. Sin embargo, Andrea tuvo mejor "suerte" que el abuelo de Ester, que permaneció internado dos meses en el hospital Maciel, esperando una intervención por falta de anestesistas.
La queja de Gabriela es diferente. Ingresó por cálculos renales hace quince días y, aunque su espera se debe al tratamiento y a los análisis que le deben realizar, destacó el trato poco cortés que recibió de una enfermera.
Estos testimonios de usuarios del Maciel y Pereira Rossell conviven con otros que reconocen el buen servicio que les brindan en Salud Pública. Como Marta, quien viajó desde Rivera para internar a su hija en el Pereira y opina que no se cambiaría a una mutualista porque "el tratamiento es perfecto". Señaló que se irá con pañales y medicamentos. Si lo necesitara, Marta podría solicitar que el hospital le diera el 100% del valor del pasaje para volver a su casa.
Según el Movimiento Nacional de Usuarios de Salud Pública y Privada, las quejas más frecuente son "el trato no cortés de parte del equipo médico y las demoras, fundamentalmente para conseguir número para un especialista". Así lo señala Nelson Puyares, integrante del movimiento, a El País.
Consultado sobre diferencias en las quejas de usuarios de Salud Pública y mutualistas, Puyares informó: "Se ha dado con medicamentos, que Salud Pública los da y, sin embargo, las instituciones de asistencia privada no, o dan uno similar".
Tras el conflicto por el que se cancelaron cientos de operaciones en Salud Pública por falta de anestesistas, la organización envió un comunicado crítico ante la situación en el que menciona "intereses políticos, corporativos y económicos".
"Acá hay muchos actores que están involucrados", observó Puyares. "No puede ser que el grado 5 (de la Facultad de Medicina) diga cuántos entran en cada uno de los cursos de especialización (...) Ahí entran a tallar los intereses corporativos porque cuanto más cierro el núcleo, más dependen de mí y más dinero me entra", señaló.
Formada en 2005, la organización se define como "apartidaria y honoraria" y aclara que no tiene "aspiraciones políticas o de poder". Actualmente, nuclea a 5.000 personas en todo el país, tanto en salud pública como privada. Tiene un representante ante la Junta Nacional de Salud (Junasa) y dos en la Comisión de Bioética y Calidad de Vida ante el Ministerio de Salud Pública.
Si bien previo a 2005 varios activistas del movimiento habían comenzado a trabajar a nivel de barrios, con la creación de los Consejos Consultivos Nacionales decidieron "trabajar juntos". Hoy, posee personería jurídica: "Era uno de los requisitos, para poder representar a los usuarios en los distintos espacios que se iban a dar, necesitábamos tener una constitución legal", informa Circe Artigas, representante de Montevideo y secretaria general del movimiento a nivel nacional.
Desde la reforma de salud, todas las instituciones, públicas y privadas, deben contar con oficinas de atención al usuario, "en un lugar visible para que los usuarios presenten las quejas o las felicitaciones". Además, se estableció la participación de representantes de los usuarios en los consejos consultivos de las instituciones. En teoría, estos representantes serían electos a través de una asamblea en la que participarían los integrantes de cada centro. "En muchas instituciones se hicieron y fueron electos, en otras, la representación de los usuarios ha sido digitada, lamentablemente, y no responde a los intereses de los usuarios sino a los intereses de la institución", sostuvo Puyares.
El activista agregó: "Estos consejos consultivos no han tenido un desarrollo igualitario en todas las instituciones, es más, en ASSE es en donde hay mayor dificultad". Las próximas elecciones para elegir a los representantes se prevén para julio de 2011.
Quien representa a los usuarios de ASSE es Wilfredo López. Las funciones del Movimiento de Usuarios incluyen la recepción de quejas, por lo que, en lo que respecta a los usuarios de Salud Pública, habría una superposición de tareas. La organización informó no tener "una adecuada coordinación" con López: "Hemos hecho muchísimos intentos de acercamiento y coordinación y, sin embargo, lamentablemente no se ha podido concretar", observó Puyares.
Las tareas que realizan son honorarias. El único dinero del que disponen es una partida de $ 10.400 mensuales que reciben de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, del Ministerio de Economía y Finanzas. Ese dinero lo utilizan para pagar el alquiler del local en el que se reúnen y en la comunicación.
Entre los consultados por El País en el Maciel y el Pereira Rossell, ninguno estaba informado sobre la existencia de un representante de los usuarios en ASSE, en este caso Wilfredo López. Tampoco sabían que existiera un Movimiento de Usuarios. "Hay muchos que no nos conocen", reconoció Artigas. "Eso, lamentablemente, es un dato de la realidad y está demostrando que existen falencias en la comunicación", agregó Puyares. Para comunicarse, la organización utiliza el correo electrónico, un sitio en Internet y folletos. "Quisiéramos llegar a los tres millones de habitantes, pero los medios son acotados, es el boca a boca", puntualizó Puyares.
CENTROS DE RECEPCIÓN De QUEJAS
Desde la reforma de la salud realizada por el anterior gobierno, toda institución, pública o privada, debe contar con una oficina de atención al usuario. Además, quedó establecida la participación de los representantes de los usuarios en los consejos consultivos de cada institución.
La oficina de atención al usuario debe estar en un lugar visible dentro de la institución. En caso contrario, el interesado puede acercarse a la Oficina Nacional del Usuario, dentro del Ministerio de Salud Pública (18 de Julio 1892).
El teléfono, de atención gratuita, es 0800-4444. El Movimiento Nacional de Usuarios de la Salud Pública y Privada no funciona bajo la órbita de ninguna institución pública o privada. Funciona como "una organización social sin fines de lucro, apartidaria y honoraria". Cualquier interesado puede integrarlo.
Su oficina está ubicada en 18 de Julio 1333, oficina 103. El teléfono es 2902 8670. A través de Internet, su correo electrónico es info@usss.org.uy. También se puede ingresar al sitio: www.usss.org.uy.