La demolición de ranchos se postergó para mañana ante la falta de suficientes elementos de seguridad y el temor de que se produjeran incidentes con los pobladores, dada la tensión en la localidad.
Las autoridades departamentales se comunicaron con el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, con el fin de solicitar la presencia de más efectivos policiales, según información extraoficial brindada a EL PAÍS digital.
El jerarca brindó su apoyo y mañana participará una mayor cantidad de efectivos.
De todas formas, el operativo ya se dio por comenzado, tras el ingreso a una de las viviendas. La entrada fue forzada. Mediante una uña de hierro se abrió una de las puertas y se hizo un inventario con las cosas que habían adentro para posteriormente trasladarlas a un depósito.
Mañana en las primeras horas de la mañana comenzarán con las demoliciones, tras un día de mucha tensión entre los habitantes del lugar. Gritos, insultos y una voluminosa movilización fueron los principales determinantes de que se postergaran los derribos.
ROCHA – EDUARDO GONZÁLEZ