Un decreto firmado por el presidente Tabaré Vázquez le asigna al director nacional de Policía la función de inspeccionar los lugares de trabajo de los policías, detectar en ellos los riesgos que puedan afectar su salud e impartir directivas para mitigarlos.
El decreto sostiene que al director nacional de Policía le compete "inspeccionar los lugares de trabajo en cualquier dependencia del inciso y solicitar toda la información que se considere pertinente, a efectos de la vigilancia de los factores del medio ambiente de trabajo y de las prácticas que puedan afectar a la salud de los funcionarios". Esto incluye las instalaciones sanitarias, comedores y alojamientos.
El director nacional de Policía también debe "identificar los riesgos que puedan afectar la salud de los trabajadores policiales, impartir directivas con el fin de reducir los efectos negativos del trabajo en la salud de los funcionarios, previa consulta a la Comisión de Salud Laboral creada por resolución de fecha 30 de mayo de 2008", expresa el decreto.
Para cumplir con estos cometidos, se le asignan al director nacional de Policía "personal propio, calificado". Además, el jerarca "podrá recurrir al personal de cualquier repartición que estime conveniente en razón de su especialidad".
El decreto presidencial también crea una comisión integrada por dos delegados de la Fenasip (Federación Nacional de Sindicatos Policiales), uno de la Dirección Nacional de Sanidad Policial y uno del Servicio de Salud Ocupacional, quien lo presidirá. Los dictámenes de esta comisión no serán vinculantes y será consultada en todo lo atinente a las condiciones de trabajo y empleo de los funcionarios policiales.
El decreto señala que la Constitución y los instrumentos internacionales ratificados por Uruguay establecen el derecho de los trabajadores a ejercer sus actividades en un ambiente de trabajo sano y seguro, que preserve su salud física y mental, y comprometan al Estado a la formulación y aplicación de políticas de promoción de salud, seguridad y del medio ambiente, con el fin de prevenir los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales.
Aunque no hay estudios sistemáticos en el país, "se percibe claramente que a menudo, los roles que desempeñan (los policías) así como las condiciones en que realizan sus tareas, operan en detrimento de su salud física y mental", expresa el decreto.
El actual director nacional de Policía es el inspector general (r) Sidney Ribeiro.