Cuatro detenidos por complot terrorista

Los cuatro hombres detenidos ayer cuando intentaban realizar un atentado terrorista contra dos sinagogas en Nueva York tenían antecedentes penales y buscaban causar "daños significativos", dijo hoy el comisionado de policía, Raymond Kelly.

"Querían matar gente, querían causar daños significativos", dijo Kelly en una rueda de prensa cerca de la sinagoga y el vecino centro judío de Reverdale, en el barrio del Bronx, donde los cuatro individuos fueron detenidos ayer mientras intentaban colocar lo que pensaban eran explosivos.

Según Kelly, eran "criminales pesados" y "todos tenían antecedentes penales", especialmente el presunto cabecilla del grupo, James Cromitie, un estadounidense de 53 años que había sido detenido 27 veces.

Los otros miembros del grupo, de menor edad que Cromitie, eran David Williams, Onta Williams (también estadounidenses) y Laguerre Payen (haitiano).

"Declararon que querían hacer la Yihad", dijo Kelly. "Hicieron declaraciones muy antisemitas", agregó.

Todos fueron inculpados con cargos de conspiración para detonar una bomba cerca de la sinagoga de Riverdale y el centro judío vecino, también dotado de un templo.

Fueron además inculpados de planear disparar contra aviones militares en una base aérea del aeropuerto Stewart de Newburgh, localidad donde residían al norte de Nueva York, con misiles tierra-aire de tipo Stinger.

Los sospechosos cayeron en una trampa tendida desde el año pasado por las autoridades a través de un informante hasta el miércoles en que fueron detenidos, indicó la fiscalía del distrito sur de Nueva York en un comunicado.

Kelly relató la emboscada durante la cual los cuatro individuos munidos de lo que creían ser explosivos --suministrados por el informante del FBI que los había infiltrado desde hace un año-- fueron detenidos la noche del miércoles.

Tras colocar las supuestas bombas en vehículos cerca de los objetivos judíos, los cuatro sospechosos regresaron a una camioneta y allí fueron abordados y detenidos por las fuerzas del orden que los vigilaban.

"Sacaron a los individuos fuera del vehículo y los arrestaron", relató Kelly. Los cuatro comparecerán el jueves ante un tribunal de White Plains, al norte de Nueva York, y podrían recibir entre 25 años de cárcel y cadena perpetua si son declarados culpables.

En el operativo de Riverdale participaron numerosos efectivos y vehículos policiales, incluyendo camiones, y duró aproximadamente unos 25 minutos.

Kelly insistió en que los "explosivos" eran en realidad material "totalmente desactivado por el FBI" que "no representaba peligro para nadie".

En junio de 2008, Cromitie habría entrado en contacto con quien resultó ser el informante del FBI y le explicó que sus padres habían vivido en Afganistán y que quería "hacerle algo a Estados Unidos", sumarse a la organización Jaish-e-Mohammed (basada en Pakistán y considerada como terrorista por EEUU) y morir como un mártir de la Yihad "para ir al paraíso".

A partir de octubre pasado el informante comenzó a reunirse con los cuatro sospechosos en una casa de Newburgh, donde el FBI había montado un dispositivo secreto de video y audio que registró todos los encuentros.

En las reuniones hablaron de los planes para atacar los objetivos en Nueva York y le solicitaron ayuda para conseguir misiles y explosivos.

Los planes siguieron avanzando, con visitas de reconocimiento a los lugares escogidos. A principios de este mes, se trasladaron junto al informante a Stamford (Connecticut) donde les suministró un misil tierra-aire -en realidad desactivado- y explosivos plásticos de tipo C-4, "inertes" según la fiscalía.

Bloomberg aseguró el jueves que tras el operativo se siente "aún más confiado que antes" por la seguridad de Nueva York, pero destacó la necesidad de permanecer en alerta. (AFP)

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