La presidenta argentina sostuvo que a los únicos que perjudica el corte del puente binacional "es a los entrerrianos y a los fraybentinos". Afirmó que "Botnia sigue produciendo y los argentinos que vienen a Uruguay lo siguen haciendo". De todas maneras, Cristina Fernández reconoció que la medida "afecta intereses comerciales" y "causó serios problemas en Argentina".
"No voy a violar ningún fallo internacional. Mi gobierno va a acatar el fallo que estableció la corte de La Haya", aseguró la presidenta en conferencia de prensa. En ese sentido, dijo que mantiene fija su idea de monitorear la planta de Botnia.