Canelones | Patricia Mango
La mayoría de los pobladores de la pequeña pero carenciada Villa Ilusión en Las Piedras, volvieron a sus hogares el miércoles. Las aguas que las rodeaban habían bajado. Otros seguían ayer alojados en un contenedor esperando que el temporal de lluvia y viento amainara. Esa estructura que normalmente oficia de centro de atención médica, se convirtió en refugio para los afectados por la crecida de una cañada ubicada detrás del asentamiento.
La situación alimenticia en esta zona no había sido solucionada aún, aunque se han hecho los tramites respectivos para que la población sea incluida en los planes de ayuda nacional del Instituto Nacional de Alimentación.
La noche del martes, los mismos vecinos se encargaron de hacer un improvisado "guisado" con un poco de todo lo que podía aportar cada familia. Hasta ese momento, los niños solo habían tomado agua con avena.
Mientras tanto, la Escuela donde concurren los niños de Villa Ilusión anunció que les daría la comida aunque no concurran a clases. Pero la eventualidad de enviarlos para almorzar, no convenció a los afectados porque "pasarían todo el día mojados" y están con lo puesto.
Ayer, la seccional 4 a cargo del Comisario Rodolfo Sosa, ofreció trasladar los alimentos hasta la villa para que los niños no tuvieran que salir.
"La Intendencia actúa para evacuar ciudadanos cuando la situación se sale de control y a convocatoria de Bomberos o Policía", explicó el ingeniero Daniel Coiro, encargado del Sistema Departamental de Emergencia. Cuando se evalúa como urgente el traslado la comuna se hace cargo y eso incluye la alimentación mientras estén fuera de sus hogares.
El Ingeniero Coiro estuvo en Villa Ilusión el lunes a las 11 de la noche cuando fue notificado del problema. Pero según firmó las autoridades locales no consideraron urgente la evacuación.
SEIS EVAUCADOS. Mientras tanto en San Ramón había seis evacuados —tres mayores y tres menores— alojados en el Corralón Municipal como consecuencia de la crecida del Río Santa Lucía.
En la ciudad homónima, el río volvió a tapar el puente ubicado en ruta 11 kilómetro 81 y pese a que no había agua en las viviendas, el Comité Departamental de emergencia estaba expectante ante la eventual crecida.
Finalmente, en Pueblo Bolívar, un lugar considerado muy sensible a las inundaciones, no había nuevos problemas. Tampoco los había en los barrios que habitualmente se consideran de riesgo para los casos de inundaciones en la ciudad de Canelones.