Congreso argentino revisará denuncias contra integrantes de la Corte Suprema

El Congreso de Argentina tiene previsto revisar las denuncias contra todos los jueces de la desprestigiada Corte Suprema, cuya renovación integral promueve el gobierno del presidente Néstor Kirchner a raíz de las generalizadas sospechas de corrupción y mal desempeño.

"Todos los miembros están denunciados. Entre 60 y 70% de los casos por organizaciones no gubernamentales: asociaciones, sindicatos, colegios de abogados. Y están todos abrazados, así que a todos debemos tratarlos", dijo el diputado Ricardo Falú presidente de la comisión de juicio político.

Desde que Kirchner embistió contra la corte, una semana después de asumir en mayo pasado, ya se han producido las renuncias del presidente del cuerpo Julio Nazareno y del juez Guillermo López, en tanto que Eduardo Moliné O Connor está al borde de la destitución en el juicio político que le sigue el Senado.

Los tres integraron en su momento la denominada "mayoría automática" afín al gobierno del ex presidente Carlos Menem (1989-1999) que amplió de cinco a nueve el número de integrantes del tribunal y lograba fallos a la medida de sus planes de gobierno.

Informes periodísticos indican que ahora es el turno de Adolfo Vázquez, miembro de aquel núcleo en el tribunal y amigo de Menem, aunque Falú aclaró el sábado que "no está determinado formalmente que sea sujeto de control por parte de la comisión (de Juicio Político), si bien es cierto que los análisis que se están haciendo en la prensa guardan una coherencia".

El legislador del gobernante peronismo aclaró que si bien todas las denuncias deben ser analizadas, el límite para considerar si un juez debe ser juzgado lo establecen las pruebas y no la opinión de los legisladores.

"Si no hay pruebas (el caso correspondiente) se debe archivar", dijo el legislador, porque "a la corte no se la puede tener permanentemente con la espada de Damocles de investigaciones y controles".

López renunció el jueves pasado cuando la comisión de Juicio Político comenzó a analizar su caso.

Al respecto, Falú opinó que la decisión fue "una actitud racional" y sostuvo que el juez "dejó un lugar que nunca debió haber ocupado".

Igual actitud había adoptado Nazareno para evitar el juicio político (de destitución), mientras Moliné se sometió a ese proceso, fue suspendido del cargo y está a punto de ser destituido.

Nazareno, un ex socio de Menem en un estudio jurídico de La Rioja, la provincia natal de ambos, fue reemplazado por el reconocido jurista y defensor de los derechos humanos Eugenio Zaffaroni, quien se sometió a una inédita consideración pública sobre sus antecedentes impulsada por Kirchner.

El mismo método se utilizará para el reemplazante de López, en cuyo lugar podría ser designada una mujer por primera vez en un período democrático.

AFP

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