"Con Pepe (Vázquez) cumplimos el viejo sueño de actuar en Carnaval"

| Por primera vez en su extensa carrera la célebre actriz uruguaya dirigirá y actuará en la nueva murga La Ronca. Su esposo, Pepe Vázquez, la acompañará en la aventura. Su persona, Coquita, vuelve al escenario con todo.

GABRIELA VAZ

Algunos caleidoscopios advierten que si se los gira en contra de las agujas del reloj, se vuelve atrás en el tiempo. Coquita y su amigo Coco, dos habitantes de la Ciudad Vieja, compran uno de estos coloridos visores y, tal como se ha anunciado, al girarlo al revés comienzan un recorrido por la historia y costumbres del barrio. El relato de este singular paseo se podrá conocer cuando el entrañable personaje de Coquita interpretado por Imilce Viñas debute, junto a Pepe Vázquez y todo el elenco de la murga La Ronca, en un escenario carnavalero. Por primera vez en 50 años de trayectoria, la actriz incurrirá profesionalmente en el mundo de Momo, haciéndose cargo también de la dirección escénica del grupo y compitiendo en ligas mayores.

—¿Cómo es su relación con el carnaval?

—Hace más de 30 años, Jorge Scheck escribía para una revista que se llamaba Fantasías y nos pidió a Pepe (Vázquez) y a mí que actuáramos, pero únicamente en la presentación en el Teatro de Verano. La reglamentación era distinta que ahora. Estábamos haciendo teatro todos los días, así que no podíamos ir a los tablados. Esa fue la primera y única vez que trabajé en carnaval. Hasta entonces, sólo lo conocía como público. Siempre me encantó ver a los conjuntos, al espectáculo en general. De chica era distinto, lo espectacular eran los tablados y las orquestas.

— ¿Ese fue su único contacto?

—En 1992 fui jurado del concurso oficial. Me acuerdo del año porque era el aniversario del descubrimiento de América, y casi todas las murgas hablaban de Colón. Fue una experiencia estupenda porque pude ver todo el carnaval, que es espectacular, una cosa rarísima que sólo pasa en este país, un fenómeno de masas impresionante. En aquella ocasión, me convencí de que en Uruguay se pueden hacer comedias musicales. Después de eso, no volví a tener contacto más que como público.

—¿Cómo llegó la propuesta para hacer murga?

—Nosotros estamos muy vinculados a una pareja de artistas que son Lucía Sommers y Fernando De Moraes. El es músico, compositor, y una de sus especialidades es la dirección de murgas. Incluso es profesor de eso en Argentina. Este año, decidió sacar una murga y hace ya varios meses, llegamos a un acuerdo. Yo quería que Fernando hiciera la música para la obra que dirigí el año pasado, La huelga de las mujeres, y aceptó pero con una condición: "yo hago la música si vos me dirigís la murga". En principio, me encargué de la dirección escénica del grupo. Pero fui entusiasmándome y finalmente me propusieron subirme al escenario, así que voy a actuar, lo cual me gusta mucho, me resulta muy divertido y revitalizante.

—¿Cómo se incorporó el personaje de Coquita?

—Coquita va a conducir la murga. Ella y su amigo Coco (Pepe Vázquez) recorren la Ciudad Vieja, compran un caleidoscopio y, como se dice que cuando a un caleidoscopio se lo gira en contra de las agujas de reloj se vuelve al pasado, ellos lo giran al revés y atraviesan la historia del barrio, lo que hay, lo que pasaba y lo que pasa hoy. Primero leí los libretos, que me importaban mucho. Coquita es un personaje de mi creación que ha pasado por muchos libretistas. Había que analizar lo que decía y si el carácter del personaje estaba presente. Pero realmente Ariel (Fernández Martínez) le pegó muy bien con el guión.

—¿Cómo se ve debutando en ese nuevo rol?

—Me estoy divirtiendo mucho en los ensayos. Es un poquito fuerte para mis años, pero me cuidan mucho, la paso bien. Vuelvo a cantar, que es algo que me gusta. Venimos ensayando desde octubre. Es muy divertida la murga, la gente del barrio nos da la pauta en los ensayos.

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