Comenzó la guerra por los despachos

Senado. Lacalle y Nin disputan el escritorio de Sanguinetti; Michelini también lo reclama

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SEBASTIÁN CABRERA

Cada cinco años, cuando termina el período legislativo, se inicia la puja por los despachos del Palacio, una lucha en la cual no hay reglas escritas y donde inciden los contactos y arreglos de legislador a legislador. Ya quedan pocos lugares sin dueño.

La "orden de desalojo", como le dicen en el Parlamento, vence el 1° de febrero para los legisladores que se van y las negociaciones informales están en marcha. Así, Luis Alberto Lacalle -primer senador de Unidad Nacional (UNA)- recorrió el miércoles el Palacio para elegir despacho y se quedó con el que hoy tiene el ex presidente Julio María Sanguinetti, en el segundo piso, al lado del despacho de su ex compañero de fórmula Jorge Larrañaga y del senador Francisco Gallinal. A unos pasitos también está el despacho de la senadora del MPP Lucía Topolansky.

A Lacalle le gustó el despacho de Sanguinetti porque tiene una salita previa (donde hoy se ve un cuadro de José Batlle y Ordóñez), es cómodo, luminoso y grande. Hay dos salas en su interior. "Además está lejos del ruido", contó Lacalle a El País.

Entre 1985 y 1990 trabajó en el viejo despacho de Luis Alberto de Herrera, ubicado en el primer piso, junto al ambulatorio del Senado, pero ese lugar tiene una fuerte contra: por allí hay mucho tránsito de funcionarios, periodistas y visitantes.

Por eso Lacalle descartó ese despacho, que se mantendrá en manos de Gustavo Penadés. En el período 2000-2005 lo ocupó Julia Pou y antes Walter Santoro. Así, Lacalle piensa mudarse al despacho de Sanguinetti, que para algunos es "el despacho de los ex presidentes", aunque antes estuvo allí Américo Ricaldoni y también Wilson Sanabria.

Pero Lacalle deberá enfrentar una fuerte puja: al actual vicepresidente Rodolfo Nin Novoa también le interesa ir al despacho de Sanguinetti. Nin puede hacer valer las mayorías del Frente en el Parlamento para quedarse con ese lugar. Y habría un tercer legislador en discordia: el senador Rafael Michelini envió una carta días atrás a la Comisión Administrativa, manifestando su interés en ocupar esa oficina, dijeron a El País fuentes legislativas.

Desde la Secretaría del Senado dijeron a El País que el tema debe solucionarse a través del diálogo y que no es descabellado que Sanguinetti le "pase" el despacho a Lacalle.

ARREGLOS. ¿Cómo es el procedimiento para elegir despacho? "Esto es tierra de nadie, la Secretaría no quiere meterse", admitió una funcionaria. "Es como cuando uno alquila un apartamento: lo mejor es arreglar entre inquilinos", contó la secretaria de un senador. Una fuente de la Secretaría del Senado explicó que el proceso "no tiene nada de técnico y no hay nada reglamentado", sino que prima "el compañerismo" y los contactos personales.

Algunos, como el diputado (y senador electo) José Amorín, creen que los "códigos" juegan su papel. Amorín ya transmitió a la Secretaría que aspira a ir al despacho de Isaac Alfie por un tema afectivo. "Es un despacho pequeño, con una mampara en el medio y no es lujoso. Pero desde 1958 tiene línea batllista. Allí trabajó Luis Batlle, luego Jorge Batlle, también José Luis Batlle y Federico Bouza. Creo que eso se respetará", recordó Amorín.

Sin embargo, desde Vamos Uruguay afirman que una circular interna indica que, dentro de cada partido, tiene prioridad el lema mayoritario. "A Pedro le toca elegir primero", explicó a El País un legislador del sector. En el período pasado hubo muchos cambios en las bancadas y se decidió "empezar de cero" en el proceso de selección: el orden de prioridad fue encabezado por Mujica, luego Larrañaga y tercero Sanguinetti. Esta vez la prioridad la tendrían los legisladores reelectos (muchos se quedan en el mismo lugar) y luego será el turno de los "nuevos".

En el Edificio Anexo la distribución va por pisos: los dos primeros para el Frente, el tercero para los blancos, que además comparten el cuarto piso con los colorados. Los blancos ya repartieron muchos lugares. "Acá pierde el que se duerme en los laureles", cuentan en el despacho de Álvaro Lorenzo, que inició la mudanza ya que no repetirá. Como parte de los arreglos, el senador Gustavo Lapaz dejó el lugar a Juan Chiruchi. Y Luis Lacalle Pou se muda al despacho de Beatriz Argimón, que está en una esquina y tiene amplios ventanales.

Despacho libre se ofrece

Sonia, la secretaria del diputado sanducero David Doti, inició hace 20 días la limpieza del despacho para entregar las llaves a fines de enero. "La gente pasa y me dice `qué tristeza`. Algún día había que hacerlo", dice Sonia, que dejó la oficina casi vacía. Solo quedó colgado un cuadro de Aparicio y la bandera uruguaya. Sobre el escritorio, la Constitución y algunas carpetas. El despacho está en oferta: "Nadie vino a verlo aún".

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