Un paciente que debe someterse a una intervención quirúrgica de vesícula tiene hoy dos opciones: la cirugía laparoscópica, que tiene un costo pero una recuperación más corta y sencilla, o la cirugía tradicional o a "cielo abierto", por la que no debe abonar pero tendrá más días de internación y una incisión en el abdomen.
Los médicos recomiendan la primera pero, como no pueden mandar en el bolsillo del paciente, este es quien tiene la última palabra.
Como buen médico, el 1° de marzo en su primer discurso como presidente por cadena nacional, Tabaré Vázquez le dedicó varios minutos a la salud. Allí anunció la incorporación de la cirugía laparoscópica al Plan Integral de Asistencia (PIAS), el programa que regula las prestaciones que las mutualistas están obligadas a brindar. Esto se traduce en que la cirugía, que hoy puede costarle al paciente entre $ 6.000 y $ 20.000, dependiendo de la mutualista, tendrá costo cero para el usuario.
"Hoy el panorama es muy desigual. ASSE lo brinda de forma gratuita al igual que algunos prestadores mientras que en otros el paciente debe pagar un arancel, que es fijado por el centro de salud. Eso hace que un mismo servicio tenga costo distinto, dependiendo de si es en Montevideo o el interior e incluso de cada centro de salud. La idea es terminar con estas diferencias", afirmó a El País el ministro de Salud, Jorge Basso.
Según el expresidente de la Junta Nacional de Salud (Junasa), Luis Gallo, quien trabajó en el tema para dejarle "todo pronto" al nuevo gobierno, la incorporación de la cirugía laparoscópica al PIAS no tendrá costos extra para las mutualistas.
"No hay un impacto económico en la incorporación de esa nueva prestación. Saldrá igual o menos porque tiene menos días de internación, de cuatro pasa a 24 horas, y menos riesgo de infección. Eso se traduce en menos costos", explicó Gallo a El País.
El médico asegura que las mutualistas no ganan dinero cobrando por la cirugía laparoscópica y explica que la cifra que recaudan las instituciones privadas es destinada en abonar el salario del cirujano, que cobra diferenciado por dicha cirugía, y en el mantenimiento del equipo que se necesita para la intervención laparoscópica.
Hay médico, en cambio, que opinan que las mutualistas lograron tener un ingreso a través de la intervención, una de las más comunes, y de las que se realizan miles por año.
Médicos.
En Uruguay fue el profesor Luis Praderi el pionero en la técnica laparoscópica, junto a su equipo comenzó a practicarla a principios de los 90 en el Hospital Británico y en el Hospital Italiano.
Cirujanos consultados por El País coinciden en que "no hay dudas" que la cirugía por vía laparoscópica es la mejor opción para el paciente y que el anuncio de Vázquez pone fin a una "injusticia flagrante".
Sin embargo, no todos coinciden en si debería continuar siendo abonada como una cirugía especializada, como hasta ahora.
"A esto falta darle un entorno. Hay que saber cómo se le va a pagar a los cirujanos, porque sino vamos a tener un conflicto. No estamos dispuestos a que nos bajen el sueldo", dijo a El País el integrante de la Sociedad Anestésico Quirúrgica, (SAQ), Daniel Montano.
El profesional explica que incluirla en la canasta no significa que deba ser pagada como la convencional porque los médicos deben capacitarse "especialmente para hacerla". "Es un plus. Yo por ejemplo estudié en el exterior", comentó Montano y agregó que el punto no está claro y que con lo que se "ahorrarán en internación las mutualistas pueden seguir pagándole a los médicos".
Hay profesionales, en cambio, que aseguran que hoy en día la mayoría sabe aplicar la técnica, que no debe considerarse extra y que debe estar dentro de la formación de los cirujanos modernos. "Tendremos que mejorar los ingresos por otros motivos, no por hacer una técnica que es la que hay que hacer. Los cirujanos jóvenes están entrenados para hacerla, son muy pocos los profesionales que aún no la hacen", opinó un cirujano que prefirió no dar su nombre "para no entrar en debate".

La operación será gratuita en privados, según el gobierno