El Círculo Católico y Sanatorio Mitre inauguraron el viernes en Santa Lucía el primer centro para el tratamiento de jóvenes adictos a drogas sean o no legales. La idea es "reinsertar" a la persona y a su familia "no traerlos a vivir acá" explicó a El País el presidente de la institución médica, Daniel López Villalba.
Las adicciones problemática "cada vez se acentúan más". Eso llevó al Círculo a "entrar en el tema" como en otros previamente (violencia doméstica por ejemplo). El centro está dirigido fundamentalmente a los pacientes con adicciones y a darles "un lugar diferente".
El objetivo es la recuperación y reinserción del joven y se enmarca en el Sistema Integrado de Salud. "Hoy en día es costoso buscar una alternativa o incluso una clínica privada", dijo López Villalba. De hecho "son muy pocas" y por eso se buscó una "complementación" remodelando y reformulando ese sanatorio que ya existía.
López Villalba dijo que lo "fundamental" es "llegar a todas las familias" al ser consultado sobre la eventualidad de que los pacientes provengan de otras mutualistas o incluso de Salud Pública.
Sobre el mutualismo privado, explicó que no hay convenios "en trámite" pero "lo ofrecemos para quienes quieran participar" siempre y cuando se llegue a un acuerdo. "Con Salud Pública tenemos cantidad de convenios".
El sanatorio Mitre es una amplia casona, con cuatro habitaciones de aislamiento si es necesario, para los primeros momentos de desintoxicación aguda. Generalmente son cinco días de abstinencia y desintoxicación, informó a El País el médico Leonardo Cipriani. Tienen puerta de rejas y de madera para evitar que el paciente se haga daño. Puede ser que el paciente esté agresivo y por eso se le aísla y se le medica. Como medida de seguridad no hay elementos cortopunzantes: cuchillos ni artículos que puedan convertirse en tales, como espejos. Las ventanas no tienen vidrios sino láminas de policarbonato y no se rompen.
Consultado sobre los criterios de selección, Cipriani dijo que está dirigido al programa de Salud Mental que tiene la institución para pacientes con patología psiquiátricas, puntualmente dirigido a la atención de pacientes con consumo problemático de drogas.
La ley indica que todo paciente menor de 18 años, socio de Fonasa y con patología crónica tiene que tener internación prolongada. Aunque está orientado a los jóvenes, no se negará la atención a un adulto. Y el tipo de droga que consuman puede ser de tipo ilegal o no, como el alcohol.
A cada paciente se le establece una rutina personalizada. Hay talleres de música, informática -con acceso limitado a sitios de Internet-, yoga y reuniones con familiares. Un gimnasio altamente equipado y talleres de cocina "sólo para amasar" y no utilizar ningún elemento con el que pueda eventualmente hacerse daño, constituyen las actividades.
También hay un espacio dedicado a las familias. Patio, espacios verdes y mucho color blanco hacen la tónica del lugar. Un médico psiquiatra de la zona va cada día además del seguimiento del médico que derivó a cada paciente. Se cuenta con apoyo médico y general de la sucursal de Santa Lucía.
Drogas: Adicciones problemáticas "cada vez se acentúan más", dijo López Villalba.