Un científico nuclear iraní que había desaparecido hace un año partió el miércoles de Washington hacia Teherán, poniendo fin a un drama de espionaje internacional que podría afectar los esfuerzos de Estados Unidos para recabar información sobre el programa nuclear de Irán.
El científico Shahram Amiri dijo en una entrevista difundida el miércoles por la televisión estatal iraní que fue secuestrado el año pasado por agentes estadounidenses y saudíes mientras hacía una peregrinación a Arabia Saudí.
Sostuvo que fue drogado y trasladado a Estados Unidos, donde la CIA trató de hacerlo hablar a la fuerza y sobornarlo para que expusiera los secretos de Irán.
Estados Unidos ha negado las acusaciones de secuestro y ha retratado a Amiri como un desertor por propia voluntad que cambió de opinión posteriormente, al parecer porque extrañaba a su familia que se quedó en Irán.
El martes, la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton dijo que Amiri había estado en Estados Unidos "por su propia voluntad y es libre de partir".
Fue el primer reconocimiento del gobierno de Barack Obama de que Amiri seguía en Estados Unidos desde su desaparición en Arabia Saudí en junio de 2009, alimentando las especulaciones de que había desertado y que estaba ofreciendo información sobre el programa nuclear de Irán.
Estados Unidos y sus aliados acusan a Teherán de intentar desarrollar un arma atómica, algo que Irán niega, diciendo que su programa sólo tiene fines pacíficos, como la generación de electricidad.
El científico reapareció la tarde del lunes en la embajada paquistaní, donde pidió ser devuelto a Irán.
Amiri regresaba el miércoles a Irán en avión. Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Hassan Ghashghavi, dijo que Amiri llegará el jueves por la mañana a Teherán tras una escala en Qatar.
AP