CERRO LARGO | NÉSTOR ARAÚJO
En los cinco primeros meses de este año nueve personas fallecieron en accidentes de tránsito en Cerro Largo. Las motos son los vehículos más involucrados en siniestros trágicos, según los datos estadísticos divulgados por la Jefatura de Policía de Cerro Largo.
En 150 días se registraron 289 siniestros en el tránsito, de los cuales 124 (43%) fueron sólo motos. El 30% autos contra motos, el 9,3% sólo autos, el 4,4% motos con bicicletas, el 3% motos con peatón, el 2% autos con bicicleta. En total, en el 80,4% de los accidentes participan motos.
El jefe de la Dirección de Tránsito de la Intendencia, Roberto Olivera, aseguró que los datos son preocupantes: de los 289 accidentes, 59 fueron graves, 9 fatales y 221 leves. Olivera indicó que 167 de esos accidentes ocurrieron en Melo, 73 en rutas nacionales dentro de Cerro Largo, 37 en otros centros poblados y 12 en zonas rurales.
Para el jefe del Departamento Jurídico del Área Tránsito municipal, Jhon Rodríguez, hay cifras que son determinantes en estos saldos en Melo. Por ejemplo, menciona que hace 10 años la Intendencia registraba 10.000 motos, mientras que hoy en día la flota de motocicletas en el departamento sobrepasa las 25.000 y su crecimiento es de un 11% cada año, señaló.
VELOCIDAD Y EBRIEDAD. "Entre más vehículos más conflictos; son las mismas carreteras, los mismos semáforos, son los mismos policías y las mismas calles", apuntó Rodríguez.
A esto, Olivera agregó que en el departamento están registrados 50.000 conductores. Mientras la comuna únicamente cuenta con 17 agentes de tránsito para controlarlos.
"Esta cifra del 43% de los siniestros registrado desde enero al 31 de mayo fueron choques entre motos, mientras el exceso de velocidad y el estado de ebriedad también son causas de accidentes", indicó Olivera.
El jefe de la Dirección de Tránsito municipal insistió en que el gobierno departamental promueve una estrategia para incidir en los accidentes de tránsito, la cual fue diseñada para el período 2005-2010, y aclaró que a pesar de las sanciones y controles estrictos no se ha logrado bajar la tasa de siniestralidad.
Como parte de esa estrategia, Olivera destaca una campaña de educación vial para concientizar desde los más pequeños en las escuelas hasta los conductores.