GUSTAVO TRINIDAD
Los policías de la Seccional 2ª lograron capturar a dos delincuentes que integraban una banda de al menos cuatro menores que consumaron varios atracos a supermercados y se estima que unos 30 arrebatos.
Actuaban en el Centro y podían ser muy violentos. Los adolescentes comenzaron haciendo arrebatos y luego se dedicaron a las rapiñas cuando compraron un revólver en el Cerro, según consignaron fuentes de la investigación.
En una de las rapiñas efectuaron disparos dentro de un supermercado ubicado en Colonia y Tristán Narvaja donde también intentaron asaltar a los clientes. De allí se llevaron $ 30.000.
Tanto en ese atraco como en el ocurrido el viernes 8 quedaron registrados en las cámaras de seguridad de los locales y ese fue el comienzo del fin para el dúo de 16 y 17 años que fue detenido la noche del martes. Ninguno de ellos tenía anotaciones policiales.
En el supermercado ubicado en Constituyente y Carlos Roxlo, redujeron el viernes a dos cajeras y a una supervisora, apoderándose del dinero de ambas cajas y de un cofre de seguridad. Huyeron con $ 65.000. Las víctimas de ambos supermercados los reconocieron plenamente. Los policías tenían datos sobre su fisonomía y también de cómo vestían. Un patrullero los vio y reconoció en una casa abandonada de Lorenzo Carnelli 1280 y Soriano.
De inmediato pidieron apoyo y procedieron a detenerlos. Les incautaron un revólver, una bayoneta y tres capuchas.
Posiblemente fueron capturados cuando se preparaban a realizar una nueva rapiña porque llevaban encima las armas y capuchas. Además de las dos rapiñas a supermercados serán investigados por otros asaltos en el Centro, en tanto la Policía sigue buscando a otros integrantes de la banda. Anoche, los dos detenidos declaraban ante el Juez de Adolescentes.
pagos. Por otro lado, ayer en la mañana se produjeron dos nuevas rapiñas a locales de pagos. Uno fue en la calle Santa Lucía 5412 esquina Turubí.
Se trató de las rapiñas 48 y 49 a estos locales en lo que va del año. En Santa Lucía dos delincuentes ingresaron armados al local cuando un hombre pagaba una factura junto a su hija de 5 años. El local cuenta con mampara de vidrio blindado por lo que los delincuentes no pudieron pasar al otro lado del mostrador. Entonces encañonaron al hombre y a su hija amenazándolos.
Las dos empleadas pasaron el dinero por la boca de las cajas, se tiraron al piso y accionaron la alarma de pánico. Los delincuentes, que exigían más dinero, se sintieron impotentes y optaron por huir.
En tanto, otro local de Camino Carrasco y Veracierto fue rapiñado por tercera vez. Los rapiñeros fueron dos.
Como informó El País, las autoridades ordenaron una nueva regulación para estos locales en materia de seguridad. La más notoria refiere a la exigencia de tener un guardia armado durante todo el horario. Tienen hasta la primera semana de julio para aplicarlo.