EDUARDO GONZÁLEZ
A poco tiempo de iniciar la temporada de verano el Canal fluvial Andreoni, en Rocha, vuelve a poner en jaque al balneario La Coronilla, con el arrastre de ramas y animales muertos hasta la orilla de la playa. Este año, decidieron no certificarla.
Operadores turísticos del balneario La Coronilla, así como gran parte de sus vecinos, ven con preocupación como su playa se reduce a una cantidad de ramas y animales muertos sobre su orilla, a poco tiempo de comenzar la temporada de verano.
El Canal Andreoni (que atraviesa el balneario y desagua desde los Bañados de San Miguel y varias lagunas de la zona) sigue siendo el principal problema. Las autoridades no reaccionan ante la queja de distintos sectores que, desde hace años, piden una solución.
"El Canal es como un tubo, una canaleta, literalmente. Las aguas que confluyen allí vienen como por un tubo y desembocan en la playa. Y en episodios de lluvias importantes, obviamente, arrastra toda el agua del departamento con todo lo que a su paso va. Esa es la realidad de siempre", se lamenta Paola Ferrari, presidenta de la Corporación Rochense de Turismo.
La solución viene siendo prometida desde el año 2002, primero con el gobierno de Jorge Batlle y luego con el de Tabaré Vázquez. "En 2002 se logró llegar a un plan que lo firmó Batlle, pero quedó trancado, y en el gobierno de Vázquez, el ministro de entonces, Víctor Rossi, se comprometió públicamente a trabajar en el tema, y a avanzar mucho más de lo que se había hecho. Pero lo que se hizo fue irrisorio, una ridiculez que no influye nada", comentó Ferrari.
Según la presidenta de la corporación existe un plan de regulación hídrica, que sigue sin concretarse desde aquella fecha. "Pasaron tres consultoras para su asesoramiento y se gastaron cerca de US$ 4,5 millones para ver cómo mejorar esta situación", pero las obras y los resultados no aparecen.
"La explicación que nos dan las autoridades es que son muchos los actores que intervienen y entonces no se puede avanzar", cuenta Ferrari.
SIN CERTIFICAR. Tal es el panorama actual que desde la Corporación Rochense de Turismo decidieron ni hacer las gestiones para certificar la playa (como lo hicieron en 2008), a través del Ministerio de Turismo y el Laboratorio Tecnológico (LATU).
En la certificación se tienen en cuenta una serie de exigencias a cumplir, desde la calidad del agua, del suelo, además de los servicios que se ofrecen, como guardavidas, recolección de residuos, entre otros puntos.
Este es el segundo año consecutivo que no solicita la acreditación para certificar la calidad de la playa. "El año pasado no certificamos porque sabíamos que sería muy lluvioso. No tiene sentido certificar si la lluvia te arrasa", comentó Ferrari.
Otro de los problemas que sufre el balneario es la rotura de una linga del puente que cruza el mencionado canal. El cruce es utilizado por decenas de lugareños, que se dirigen hacia el centro del balneario, acortando la distancia, además de aquellos que se dirigen hacia la zona de Cerro Verde. "Se cortó una linga, pero el puente no se cayó y por lo tanto debe haber una solución", indicó Sergio Osano, presidente de la comisión de jóvenes de la lista 71 del Partido Nacional. Según Ferrari, el martes pasado un técnico arribó al lugar y se puso a trabajar en la reparación del mismo.