Durante el fin de semana largo por la llegada de un nuevo año, los campings y playas duraznenses estuvieron abarrotados de gente. Más de 100 parcelas fueron registradas en la administración del camping "33 Orientales" a orillas del río Yí. "Cada parcela puede albergar hasta cuatro carpas", precisó Marcelo Ayala, funcionario de la administración del paseo. Por tanto, unas 1.500 personas están instaladas, teniendo en cuenta un promedio de cuatro personas por carpa.
La playa "Puente Nuevo" convoca cada vez más el interés de bañistas.
"La gente está redescubriendo este lugar", dice Sebastián Regalini, permisario del parador de la playa "Puente Nuevo", ubicado aguas arriba en el cauce principal del río Yí.
Caracterizada por médanos de gruesas arenas y una vista hacia el enorme puente sobre Ruta 5, que le da nombre al sitio, la ribera está bordeada de espesa vegetación de montes autóctonos del tradicional río. Aun así, la concurrencia de duraznenses y turistas fluctúa. "En algunas temporadas concurre mucha gente, y en otras, muy poca", sostiene un vecino del lugar que toma sol junto a uno de los pilares del viaducto. Pero desde el fin de semana anterior, al iniciar 2011, cientos de personas comenzaron a llegar.
"Pretendemos darle a este espacio el lugar que debe tener, hay que atenderlo debidamente, por eso además del servicio que prestamos en el parador, vamos a anexarle espacios para deportes y para estacionamiento", agrega Regalini. El parador abre todos los mediodías hasta la medianoche. Entre los usuarios hay opiniones dispares cuando se refieren a la playa. "Tiene una vista increíble", dice una visitante que llega desde Montevideo. "Está muy lindo y el agua clara y limpia", señala una joven que vive en Trinidad (Flores), a 37 km de Durazno.
Pero algunos se quejan de la falta de interés demostrado por la Intendencia en el cuidado del lugar durante el año. "Han dejado sacar arena a montones y ahora tenemos dos `lengüetas` de agua", se queja Richard, concurrente asiduo al "Puente Nuevo". "Cuesta cruzar hasta el río mismo con niños como es mi caso", agrega Estela Fernández, refiriéndose al desborde de agua que se presenta antes de llegar al arenal principal.