MALDONADO MARCELO GALLARDO
La Intendencia de Maldonado se dispone a ajustar las normas en materia de construcción al Sur de la ruta 9, que incluye Punta del Este, en medio de presiones de inversores para realizar edificios de más altura que las actualmente permitidas.
La próxima semana la administración encabezada por Oscar De los Santos remitirá a la Junta Departamental un paquete de medidas. En Punta del Este la propuesta pretende dividir cuatro zonas para delimitar ciertos parámetros en materia de altura de los edificios a construir y de ocupación del suelo: en la Avenida Roosvelt, el fraccionamiento Lobos y la parte de la costa que da sobre las ramblas de las playas Mansa y Brava.
"En un estudio general donde algunas zonas van a ir con proyectos de modificación como el caso de las áreas residenciales: Punta del Este, Maldonado, mientras quedará pendiente el caso de Piriápolis y otras", dijo el director de planeamiento de la Intendencia de Maldonado, Julio Riella, quien declinó dar más detalles.
Según supo El País las medidas apuntan a permitir construir mayores alturas.
La iniciativa promete ocupar el primer punto de la agenda política local por tratarse de las nuevas reglas de juego que, en materia de construcción, impulsa la administración de De los Santos.
El paquete de medidas, que viene siendo definido por los técnicos municipales, se denomina "Propuesta de Modificación a la Normativa Vigente en General". En los hechos ocupará el lugar dejado de lado por la iniciativa de las "Áreas Concertadas". Esa propuesta fue desechada por el fuerte revuelo que levantó en la propia interna oficialista por ser similar a los proyectos impulsados durante la administración de Enrique Antía y que provocaron el actual boom de la construcción que se registra en la zona.
Menos hormigón. La presión de los inversores por desarrollar edificios lujosos y en altura, encuentra una fuerte resistencia entre las propias figuras del gobierno nacional como el caso del vicepresidente de la República Rodolfo Nin Novoa quien, voz en cuello, pidió menos hormigón para Punta del Este en el discurso que brindó el sábado en la cena de gala por los 100 años del balneario.
La movida de la Intendencia de Maldonado es seguida por parte de los principales impulsores del departamento quienes tienen en carpeta importantes proyectos que no pueden concretarse por los parámetros fijados en la ordenanza de construcción vigente.
Hoy en Roosvelt las alturas permitidas para la construcción son, como máximo, 21 pisos; en la rambla de playa Mansa y Brava se pueden hacer de hasta cuatro pisos; y en la zona comprendida entre la calle 31 de Punta del Este, Avenida Roosvelt, Orlando Pedragoza Sierra, playa Brava y playa Mansa, pueden llegar a construirse edificios de hasta 17 pisos. Estos parámetros los establece el Factor de Ocupación Total (Fot) de cada predio.
Entre los impulsores se encuentra el inversor Sergio Grosskopf, quien maneja los predios más importantes que aún quedan libres entre las paradas 16 y 24 de la playa Mansa, para levantar lujosas torres de hasta 40 pisos, según trascendió en las últimas horas. En esa zona la tolerancia en altura alcanza sólo a las cuatro plantas.
La propuesta constituye la mayor modificación a la ordenanza de la construcción vigente desde la dictadura militar (un proceso de varios decretos municipales aprobados entre 1977 y 1980). También implica modificaciones impuestas por el decreto N° 3645 del 18 de octubre de 1991 y el decreto N° 3646 del 25 de noviembre de 1991.
El plan se genera en medio de un fuerte nivel de actividad de la construcción que se caracteriza por una suba de valores del 16% respecto a 2006 y el trabajo en obra de 42 edificios con una superficie total de 560.000 metros cuadrados.
Lo ya construido. El relevamiento efectuado este verano por la consultora Reporte Inmobiliario establece que entre Punta Ballena y La Barra se ejecutaban en enero de 2006 391.200 metros cuadrados y 560.700 metros cuadrados en enero de este año. Estas cifras representan un crecimiento del 43% en materia de construcción en el principal balneario uruguayo.
En las últimas horas se conoció que el grupo Raghsa del inversor argentino, Moisés Kafhiff, comenzará en septiembre próximo las obras de la segunda torre Le Parc en el predio del fraccionamiento Lobos. La primera torre fue vendida en su totalidad.
El precio promedio por apartamento de esa primera torre es de U$S 320.000 y alrededor de U$S 2.286 por metro cuadrado. A poca distancia la constructora local Norte comenzó con las obras de pilotaje de la torre Tiburón III, un proyecto del arquitecto argentino Mario Roberto Álvarez.
Las cifras
43% es la proporción de aumento en los metros construidos entre Punta Ballena y la Barra entre enero de 2006 y enero de 2007.
40 es la cantidad de pisos que tendrían las torres que pretende construir el inversor Grosskopf entre la 16 y la 24 de la Mansa.
Nuevo marco a clubes de campo
El fuerte empuje inversor que se registra por estas horas en las áreas rurales circundantes a Punta del Este obliga a las autoridades municipales a replantear la ordenanza que regula la habilitación de clubes de campos y fraccionamientos en esas zonas.
Este paquete de medidas se incluye en las propuestas de cambio que se pondrán a estudio de la Junta Departamental.
El director de Planeamiento de la IMM, arquitecto Julio Riella, reconoció que la administración del intendente Óscar de los Santos elabora un paquete de medidas para regular este tipo de actividades en la porción del territorio ubicada al sur de la ruta 9, que corta Maldonado de este a oeste paralela al mar.
El proyecto Laguna Escondida de José Ignacio, de los desarrolladores Jorge Pérez y Enrique Etchebarne Bullrich, recibió la autorización de la Comisión de Fraccionamientos. Sólo falta completar una serie de trámites antes de poder comenzar con las obras del predio, incluidos los servicios de agua potable, saneamiento y energía eléctrica.
Entre José Ignacio y la Laguna Garzón se prepara otro fraccionamiento de cerca de 50 hectáreas que incluye un campo de golf de 18 hoyos. La propuesta apunta al inversor de mayor poder adqusitivo.
En la zona de Punta Negra, en las inmediaciones de Piriápolis, un grupo de inversores españoles con capitales hindúes levantará un exclusivo fraccionamiento de 170 hectáreas, que se dividirá en 400 parcelas, un campo de golf y una posada. Es un proyecto a cargo del arquitecto Manuel Herrera Lussich.