Cambian los jueces de casos polémicos

| Imas pasará a laboral, Contarín a civil y Merialdo cambia de oficina penal. Tapié y García llegan a Montevideo

Los traslados de jueces que la Suprema Corte de Justicia (SCJ) resolvió sorpresivamente el viernes de la semana pasada dejan complejos casos judiciales pendientes en manos de nuevos magistrados que deberán interiorizarse en los mismos.

La investigación sobre la distribución irregular de la publicidad oficial que llevaba a cabo el juez Juan Carlos Contarín; la investigación sobre el polémico documental Aparte, de la expulsión del vasco Jesús Lariz Iriondo, de la actuación de una psicóloga que elaboraba informes falsos en presuntos casos de abuso sexual, así como varios casos de narcotráfico que indagaba la jueza Gabriela Merialdo, y el pedido de extradición de José Peirano por parte de la justicia paraguaya, que era estudiado por el juez Jorge Imas, deberán aguardar la llegada de los nuevos magistrados a esas sedes.

El propio presidente de la corporación, Roberto Parga, llamó a Imas, Contarín y Merialdo en la tardecita del viernes pasado para comunicarles la noticia.

A partir de mañana miércoles Contarín pasará a desempeñarse en el juzgado civil de segundo turno, Merialdo en el juzgado de noveno turno —donde estaba Contarín—, en tanto que Imas será trasladado a un juzgado laboral. Este último magistrado será reemplazado por el juez Daniel Tapié, que estaba en ciudad de la Costa, mientras que el juzgado de 17 turno (en el que desde diciembre pasado estaba Merialdo), quedará a cargo del juez Carlos García actualmente a cargo de un juzgado penal de Maldonado.

Al juzgado de la Costa irá el doctor Ricardo Vernazza, quien había sido juez de instrucción años atrás. Además, la prosecretaria de la Corte, Cristina Hernández volverá a un juzgado de paz.

SORPRESA. Parga dijo a El País que los traslados obedecen simplemente a que había vacantes que completar en algunos tribunales y negó cualquier otro motivo. Sin embargo en la órbita judicial la decisión de la Corte llamó la atención.

Contarín había solicitado a la corporación antes de la feria judicial de julio, su traslado a un juzgado civil. Luego de que el ex senador y director de la desaparecida revista Posdata, Manuel Flores Silva, repartió un folio de 69 páginas acusando a Contarín y a la fiscal Guianze de actuar en forma imparcial para dañarlo en la investigación sobre la publicidad oficial, el magistrado tuvo una reunión con los ministros de la Corte en la que pidió su traslado. Según dijeron a El País allegados al magistrado, después de diez años y medio en la materia penal, Contarín considera que "cumplió un ciclo" por lo que manifestó su beneplácito con la decisión.

En el caso de Merialdo el traslado se realizó después de que la jueza diera cuenta a la corporación de una situación con la que no estaba de acuerdo en la oficina administrativa del primer piso de los juzgados de Misiones, donde también trabajan los jueces Gustavo Mirabal y Pablo Eguren. La decisión de Mirabal de intervenir algunos teléfonos del primer piso del juzgado, fue entendida por su colega como un posible peligro para la independencia de cada magistrado.

El caso que mayor sorpresa causó fue el del juez Imas, ya que es uno de los magistrados de mayor antigüedad y le quedan unos pocos meses para tener la edad de jubilarse. Incluso su nombre figuraba en la lista de los jueces que podrían ascender. El traslado a un juzgado laboral es visto como un descenso por más que los ministros de la Corte insistan en que eso no es así, ya que los jueces letrados más allá de la materia están en el mismo escalafón y tienen el mismo sueldo.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar