PAYSANDÚ | SANDRA KANOVICH
Una bebé de 2 meses, su hermana de 5 años y la tía de ambas, de 33, fallecieron en la mañana de ayer intoxicadas por el monóxido de carbono que emanaba un brasero, con el que calefaccionaban la habitación en la que dormían. La madre de las niñas (30), que también estaba en el lugar, fue la única que quedó viva, aunque en grave estado y permanece internada en el CTI del nosocomio sanducero.
El trágico hecho ocurrió en un establecimiento rural situado en el kilómetro 78,6 de la Ruta 26. Las mujeres residían en otro establecimiento a unos 10 kilómetros, pero concurrían habitualmente, invitadas por su tío que es el casero del lugar.
El hombre fue quien descubrió lo ocurrido, cuando alrededor de las 9 horas y al no registrarse movimiento de sus sobrinas, acudió a la habitación. De inmediato alertó a la Seccional 8ª de pueblo El Eucalipto y poco después, una ambulancia de la zona trasladó a Teresita Nair Reyes hasta el hospital local, mientras que un médico constataba la muerte de sus hijas y de su hermana, María Gabriela Reyes (33).
Según pudo saber El País, las cuatro habían sido alojadas en una habitación separada de la casa principal del establecimiento, de unos 16 metros cuadrados. Por las bajas temperaturas registradas en la noche del lunes, habían encendido un brasero, que permaneció prendido toda la noche.
Fuentes de la investigación explicaron a El País, que el hecho ocurrió después de las 3 de la madrugada, hora hasta la que las mujeres estuvieron con su tío mirando televisión. Se estima que la intoxicación ocurrió mientras la mujer y las niñas dormían.