RIVERA | FREDDY FERNANDEZ
El no pago de aportes patronales durante la construcción del estadio local, Atilio Paiva Olivera, se ha convertido en una Espada de Damocles que amenaza a la comuna fronteriza.
En aquella ocasión, el equipo económico de la época había transmitido que el gobierno central se haría cargo de esos aportes, pero de aquella comunicación no quedó "ni una sola resolución escrita".
El pasado viernes, el Banco de Previsión Social (BPS) intimó a la comuna a pagar o firmar un convenio antes del 31 de octubre, so pena de no expedir más el certificado de buen pagador.
Por su lado, el intendente local, el colorado Tabaré Viera, manifestó su preocupación por los efectos de "la más pesada carga que heredamos" y por la falta de soluciones, pese a que hace ya dos años vienen reclamando una solución.
Viera recordó que "cuando todas las intendencias firmamos un acuerdo por las deudas heredadas, ésta no apareció, lo que en opinión de algunos dirigentes, convierte esta deuda en ilegítima".
El pesado pasivo se originó en 1995, durante la construcción del estadio municipal para la Copa América, obra que fue financiada por el gobierno central, y en consecuencia, sería éste quien tendría que pagar.
Los diputados del Encuentro Progresista-Frente Amplio, Artigas Melgarejo y Agazzi, que estaban en Rivera, comprometieron públicamente su aporte para "juntos encontrar una solución".
Si la Intendencia no encuentra una solución, pese a que está al día con sus compromisos, podría ver retenidas las distintas partidas de carácter nacional.