El proyecto de ley de libertades sindicales seguramente recibirá modificaciones en el Senado a raíz de la propuesta presentada por el gobierno como punto final a los dos meses de trabajo de la comisión cuatripartita, dijo a El País el ministro de Trabajo Eduardo Bonomi.
El jerarca y el presidente de la comisión de asuntos laborales del Senado, Eduardo Ríos, coincidieron ayer en responsabilizar al sector empresarial por la falta de acuerdo en la comisión.
Bonomi entiende que empresarios y trabajadores alcanzaron acuerdos en varios puntos, y que no lograron un consenso total debido a que el empresariado expresó su oposición a que los empleados que no son dirigentes sindicales ni fundadores de gremios también sean "reinstalados" a los lugares de trabajo en caso de comprobarse persecución sindical. De todos modos, el jerarca considera que los senadores probablemente recogerán varios de los aspectos que el gobierno redactó en su proyecto sustitutivo.
El documento oficial plantea un procedimiento más rápido de reintegro para los dirigentes y fundadores de gremios y otro más lento para el resto de los trabajadores sindicalizados. Excluye a las firmas con menos de cinco funcionarios, donde no habría reintegro, sino sólo indemnizaciones a los trabajadores.
El Ejecutivo también quitó la inversión de la carga de la prueba, el registro de empresas infractoras, y la retroactividad de la ley al 1º de marzo, todos reclamos empresariales. Además, incluyó un reclamo del Pit-Cnt: reconoció el derecho de los dirigentes a tener licencia para ejercer la actividad sindical.
"Estos complementos hacen una ley con gran equilibrio y lleva las relaciones laborales a un sitial acorde para sacar adelante un país productivo", afirmó Ríos a El País.
ESTRATEGIA. Bonomi considera que la oposición a la reinstalación no fue planteada al principio de la negociación por los empresarios, pero que es un tema que de ninguna manera será modificado porque es "el eje" de la ley.
Ríos —que pertenece a Alianza Progresista— también entiende que hubo "un cambio de estrategia" de los empleadores, ya que mantuvieron su oposición a la ley a pesar de que fueron "eliminados los aspectos principales que criticaban".
"Lo que no entendemos es que ahora se niegan a reinstalar al trabajador común. Nosotros hicimos un gran esfuerzo para salvar lo que nos pedían. Creo que el empresariado uruguayo ha hecho un retroceso importante. Ha primado la línea más conservadora del empresariado, que quiere seguir aplicando un sistema neoliberal en las relaciones laborales", dijo Ríos.
"Han demostrado que no quieren nada", agregó el senador. Sostuvo que la actitud patronal tiene como objetivo "debilitar el tripartismo", y que existe una oposición al gobierno, "que va mucho más allá de esta ley".
Termina la tarea de la comisión cuatripartita
Los representantes del Pit-Cnt dirán hoy en la última reunión de la comisión cuatripartita que apoyan algunas de las modificaciones propuestas por el gobierno al proyecto de fueros sindicales, pero que otros aspectos son "inllevables".
La principal critica del sector sindical es que el documento del gobierno, plantea que los empleados despedidos por su afiliación gremial no deben ser reintegrados en las empresas con menos de cinco funcionarios.
Los dirigentes gremiales consideran que de esta manera "quedarían sin derechos más de 100.000 trabajadores" y que se trata de una clara discriminación.
Por el contrario, la central pedirá que se incluya en el proyecto con sanción de Diputados la propuesta del Ejecutivo sobre licencias sindicales para los dirigentes y negociadores gremiales.
Mientras, los empresarios rechazaron el sábado el proyecto del gobierno, aunque no se niegan a negociar hasta último momento.