El diputado blanco Gustavo Borsari decidió ayer devolver la carta enviada por el jefe de Policía de Canelones, Sergio Guarteche, por considerarla "improcedente" e "intratable" por la Comisión Bicameral de Seguimiento del Sistema Carcelario. "El jefe de Canelones no debería permanecer ni un minuto más en su cargo", advirtió.
El legislador nacionalista criticó a Guarteche por haber acusado al comisionado parlamentario de tener una presunta connivencia con narcotraficantes y por "agraviar" al Parlamento al decidir que opera en forma corporativa. "Yo que viví la dictadura, esas afirmaciones del jefe me hace recordar a tiempos de oscurantismo del derecho y de la democracia", expresó.
En la sesión de la comisión, Borsari dijo que "si aquí estuvieran Zelmar Michelini, Wilson Ferreira Aldunate y Héctor Grauert -tres figuras de distintos partidos políticos- no hubieran permitido que este señor quedara ni un minuto en su lugar si hubiera dicho esas cosas del Parlamento".
INFORME. En la comisión, el también diputado blanco Dardo Sánchez presentó un documento firmado por el padre de uno de los reclusos de la cárcel de Canelones trasladados al Penal de Libertad donde denunciaba la existencia de violaciones y malos tratos de la guardia.
La ministra Daisy Tourné pidió que le entregaran ese material para iniciar las investigaciones del caso.